La plataforma vecinal exige a Cort medidas concretas para acabar con las molestias del ocio. | M. À. Cañellas

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La Comisión por la Pacificación de los Barrios impulsada, entre otros, por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Palma exigió al Ajuntament de Palma que elabore un documento que especifique las medidas concretas, a corto, medio y largo plazo, que adoptarán las diferentes regidurías para acabar la problemática social que genera la industria del ocio en el municipio, según comentó su representante, Maribel Alcázar.

Esta fue una de conclusiones de la reunión que mantuvieron este jueves representantes de la comisión con los regidores y directores de área implicados, encuentro en el que los vecinos se presentaron buscando el compromiso municipal y medidas que concilien, apuntaron, «el negocio de la restauración con el derecho al descanso de los ciudadanos».

Para ello habían redactados una serie de peticiones que trasladaron a los responsables políticos entre las que destacan la limitación, en un cincuenta por ciento, de la ocupación de las terrazas de los establecimientos en la vía pública, la revisión de los horarios de apertura y que se limiten hasta las doce de la noche, la revisión exhaustiva de las licencias, el aumento de las inspecciones y mantener el refuerzo policial en las zonas conflictivas.

Alcázar salió de la reunió «medianamente» satisfecha ya que, aunque no consiguieron cerrar ninguna de sus peticiones, si que obtuvieron el compromiso de las diferentes áreas de trabajar en el tema.
«Les hemos dicho que no nos valen las declaraciones de intenciones, no queremos discursos, sino hechos concretos» aseguró al mismo tiempo que reclamaba al Consistorio que «haga cumplir sus propias ordenanzas municipales ya que, actualmente, no lo están haciendo». En este sentido destacó que algunos locales están incumpliendo la normativa básica, como la de ruidos «y aquí no pasa nada. Se les precinta el equipo de música y a los cinco días ya está funcionando de nuevo. Queremos más contundencia».

Alcázar también aseguró que las medidas que proponen, y exigen, no se limitan a los barrios actualmente en conflicto sino que sus peticiones engloban todo el municipio. «Hemos puesto el foco en Santa Catalina y es Jonquet porque su situación, hoy en día, es insostenible, pero los problemas se están extendiendo a otras zonas y no podemos obviarlo», apuntó. Alguna de sus peticiones, como la limitación de horarios o la ocupación de la vía pública, si que dependen de Cort pero otras como las inspecciones de trabajo o sanitarias en los establecimientos son competencia del Govern así que la presidenta de la Federación anunció que pedirán reuniones con ellos para buscar el mismo compromiso.