Anna Moilanen. FOTO : BOTA | Pere Bota

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La defensora de la Ciudadanía, Anna Moilanen, denunció este viernes en comisión las grandes dificultades que tiene la ciudadanía para acceder a la información del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Palma. Según sus propias palabras «dan ganas de llorar». Aunque la defensora destacó la importancia de que se haya aprobado inicialmente el nuevo plan y valoró el trabajo realizado por el área de Model de Ciutat, lamentó que en la actual fase de la exposición pública y ante la consulta de cuestiones concretas es cuando los ciudadanos se encuentran con muchas trabas.

Moilanen relató la dificultad que ella mismo ha tenido para acceder a 30 GB de información, cerca de 14.000 folios, «cuando no hay un índice que te oriente sobre cuál de las innumerables carpetas se tienen que abrir para encontrar la información que se busca». Explicó que «la mayoría de la ciudadanía no está acostumbrada ni quizá cuenta con las herramientas informáticas necesarias para abrir esta información». Otro problema es que «una vez localizada la información que se busca hay que ser un verdadero experto para comprender lo que se plantea en el Plan General», según su experiencia hasta los arquitectos admiten las dificultades de interpretar la información.

Ante estas trabas, prosiguió Moilanen, «traté de que alguien del área de Urbanisme me explicara la información que estaba buscando y entonces me encontré con que no hay una atención presencial». «Te dicen que se puede consultar la información presencialmente, para lo que el ciudadano ha de pedir cita previa, cosa que ahora mismo no sucede».

Moilanen admitió que, como defensora que es, pudo acceder a la consulta presencial sin necesidad de pedir cita previa, «pero una vez allí me encontré con cuatro armarios con cerca de 40 carpetas del Plan General». En esta situación, dijo, «una no sabe ni por dónde empezar y cuando solicité que alguien me indicara cómo acceder a la información concreta que buscaba me respondieron que no era posible».

Añadió que «existe la opción de consultar la exposición del Colegio Oficial de Arquitectos, también pidiendo cita, lo hago y solicito alguien que me asesore en la visita y en este punto ya me dan ganas de llorar porque si yo que tengo ciertos privilegios para llegar antes a los sitios por mí calidad defensora encuentro estas dificultades, no sé cómo lo hacen los ciudadanos».

Moilanen afirmó que «la exposición pública de un plan tan importante como el éste, que condiciona el urbanismo de la ciudad para los próximos 20 años, no puede quedar en un mero trámite para cumplir la legalidad, sino que la propia Ley de transparencia y buen gobierno traslada el sentido de la exposición pública para que la ciudadanía pueda participar con alegaciones para que sea el mejor plan posible». Esa misma ley, añadió, «dice que la información tiene que ser facilitada a los ciudadanos y si ésta no se entiende, el Ajuntament tiene que facilitar a alguien que la explique. El ciudadano tiene derecho a esa atención presencial».

La defensora insistió en la necesidad de «recuperar esta presencialidad, la cual no puede depender de que sean muchas o pocas las peticiones que se reciban».

Ante esta denuncia, tanto Moilanen como los grupos municipales en la oposición quisieron aprobar una pronunciamiento de la Comissió de Suggeriments i Reclamacions en el sentido de solicitar al equipo de Gobierno que el plazo de exposición pública, que se ha ampliado hasta el 4 de febrero, se extienda hasta el último día de este mes. Pero el presidente de la comisión, Daniel Oliveira, rechazó esta aprobación al alegar que debía consultarlos con sus compañeros de Gobierno.

Como se recordará, el próximo martes se celebrará un pleno extraordinario y específico sobre el Plan General a propuesta de los tres grupos de la oposición y en el que también están solicitadas las comparecencias de una serie de regidores para aclarar aspectos de este planeamiento.