Protesta ante el centro. | Pere Bota

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La Asociación del Colectivo Gitano de La Vileta-Son Roca y los vecinos de las calles Bellavista y Can Suau, pertenecientes a Son Roca, exigieron ayer «soluciones inmediatas» tras los últimos altercados entre vecinos y menores del centro de acogida Norai, sin esperar al 1 de marzo, cuando está previsto el cierre del centro.

El pasado lunes se celebró en Son Pacs una reunión entre diversos colectivos vecinales con responsables del IMAS y de Cort. En ella, la directora de Menors del IMAS, María Ángeles Fernández, informó que «la hoja de ruta para la clausura de Norai para la acogida de menores migrantes que llegan a Mallorca sin familiares responsables contempla el cierre del mismo el 1 de marzo de 2022». Pero los vecinos denunciantes aseguraron que «esa inforación ya la teníamos desde septiembre a través de IMAS, antes de que se produjesen los altercados de la semana pasada».

Ante ello, los vecinos expusieron «la grave situación en la barriada» y solicitaron «medidas inmediatas de control en el centro Norai y mayor presencia policial en la barriada».

La regidora Angélica Pastor también reclamó «más presencia policial para una convivencia tranquila», pero a decir de los vecinos «ante ello los representantes de la Policía Nacional respondieron que no podrían garantizar este punto ya que en muchas ocasiones se encuentran desbordados y con falta de medios».

Los vecinos consideran que «el tiempo de actuación es fundamental ante este tipo de situaciones, por lo que nuestra opinión es que fue una reunión para cubrir el expediente, sin soluciones inmediatas y sin una implicación directa de las instituciones, lo cual no ayuda en absoluto a poder tranquilizar a la barriada».

Pastor advirtió de que «no se van a aceptar presiones ni en forma de manifestación, ni de quema de contenedores, ni de ningún tipo de violencia». «Hay una hoja de ruta marcada y a partir de ahí hay que trabajar en establecer un clima pacífico, lo que no se puede generar en ningún caso es un polvorín en un barrio que requiere mucha ayuda institucional», aseveró. La edil dejó claro que «lo ocurrido en Son Roca no es un conflicto étnico ni de xenofobia».

Punto de vista

Refuerzo de la Policía Local hace dos meses

La Policía Local informó ayer de que la presencia policial en el entorno del centro de menores se reforzó ya hace un par de meses, a petición de los vecinos. Pero el responsable de la Policía de Barrio, Guillem Mascaró, declaró que «cuando la policía está no pasa nada, pero en cuanto se va empiezan a ocurrir cosas».