Pepe Massanet propietario videoclub universal. | Redacción Local

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Han sido 37 años en la calle Simó Ballester, junto al Passeig Mallorca. Ahora, el Videoclub Universal ha cerrado sus puertas de manera definitiva y ha vaciado el local para trasladar todo su contenido a un almacén de Lloseta. «Nos quedan 37.000 películas en DVD y 15.000 en Blu-ray», contó Pepe Massanet, que acaba de entonar el réquiem por el último videoclub de Mallorca.

Las tornas han cambiado y ya no alquila, sino que vende todo su catálogo por Internet a coleccionistas de toda España y en el mercadillo de Consell. «Desde que anunciamos el año pasado que íbamos a cerrar y estábamos en liquidación hemos vendido más de 25.000 DVD y Blu-rays», señaló Massanet.

Los coleccionistas se han abalanzado sobre la inmensa colección de Massanet, «mucha gente buscaba títulos que no están presentes en ninguna plataforma en streaming». Y es que este videoclub estaba abierto desde 1984 y su colección era colosal.

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Massanet admitió que el coronavirus fue la puntilla: «No nos rebajaron el alquiler por el confinamiento y me ofrecí a comprar el local, pero no hubo manera. Tengo 58 años y habría seguido junto al PasseigMallorca hasta mi jubilación».

Sin clásicos

Videoclub Universal era también mayorista y servía al resto de establecimientos del Archipiélago, pero ahora ya no queda más que uno en Ibiza. «Hemos llegado a tener hasta 29.000 socios», explicó, pero en la pandemia el auge de las plataformas terminó de aniquilar el negocio. Eso sí, advirtió que «en ellas no hay manera de encontrar clásicos».

Los coleccionistas se acercan ahora al rastro de Consell para seguir comprando títulos clásicos o acuden directamente por teléfono o Internet. En cuanto a los estrenos, ya ni salen a la venta: «No hay Blu-rays ni aunque quieras comprar.Los productores ya perdieron mucho dinero por culpa de las descargas y no se arriesgan». Mientras tanto, hay un comercio soterrado de películas antiguas en ebullición donde los precios se han disparado. «Durante estos años he ido vendiendo 70.000 películas en VHS. Los últimos 300 títulos se los vendí a un anticuario por 1.800 euros». En el mercado algunas de estas películas se cotizan incluso a 80 euros la unidad.

El mundillo cinéfilo de Mallorca llora esta nueva pérdida y otros acuden a Massanet para comprar sus películas y revenderlas por Amazon, la otra bestia negra del pequeño comercio. Videoclub Universal era el último vestigio de otra época.