El alcalde de Palma, José Hila. | Pere Bota

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El alcalde de Palma, José Hila, ha asegurado este jueves que las medidas de restricción del tráfico en el centro de la ciudad que contempla el plan 'Palma camina' son imparables, como lo es la lucha contra el cambio climático y aseguró que hay unos siete aparcamientos subterráneos en la zona afectada por estas restricciones.

El primer edil ha declarado, en relación a la pegada de carteles simbólica llevada a cabo el miércoles por cerca de 2.000 comercios de Palma, que «estamos dispuestos a llegar a acuerdos con ellos para que, por ejemplo, haya bonificaciones o aparcamiento gratuito para sus clientes en estacionamientos municipales». Pero, añade, «no pueden pedirnos que nos quedemos atrás mientras el resto de ciudades continúan avanzando en las zonas de bajas emisiones». En este sentido ha recordado que la Ley de cambio climático obliga a todas las ciudades de más de 50.000 habitantes a tener una zona de bajas misiones antes de 2023.

Hila, que el próximo 10 de noviembre se reunirá con los representantes de la plataforma de empresarios comerciantes y vecinos que se opone a las medidas del plan 'Palma camina', ha reiterado que dos tercios del centro de Palma ya es zona ACIRE y «funciona muy bien comercialmente». «Las calles peatonales de Palma funcionan muy bien comercialmente, si a alguien favorece una peatonalizaciones es al comercio», dijo.

Como ya ha repetido en innumerables ocasiones, el alcalde asegura que «cada vez que se plantea un paso en este sentido siempre hay resistencias, pero luego todo el mundo está contento y nadie volvería atrás».

En el tercio que queda que no es ACIRE, «no planteamos hacer un ACIRE, solo decimos que lugar de aparcar en la zona ORA se haga en un aparcamiento subterráneo, que hay cerca de siete por esa zona, pero se puede circular igual». «No planteamos, por tanto, nada nuevo, nada que no se haya hecho ya antes en esta ciudad, pero hemos de seguir avanzando en sostenibilidad», ha concluido.

«Se trata -continuó el alcalde- de que no existan coches que den vueltas buscando aparcamiento en la zona de ORA cuando lo tienen de sobra a pocos metros en estacionamientos soterrados, cuando además el precio de la ORA y de estos aparcamientos es prácticamente el mismo».

Por eso consideró que «se trata de un paso bastante sensato en la línea de una zona de bajas emisiones. Esto es imparable, la lucha contra el cambio climático es imparable y hay que ponerse a un lado, no en contra».

Por último recordó que «empieza a haber bastantes alternativas, como la línea 2 de la EMT gratuita, aparcamientos subterránes, otros disuasorios, más autobuses o la duplicación de BiciPalma que está prevista».