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Los partidos en la oposición municipal acusan al tripartito de izquierdas de Cort de sectarismo y de falta de resultados en las políticas puestas en marcha durante los dos primeros años de legislatura con motivo del Debate de la Ciudad que se celebra este martes y miércoles en el Ajuntament.

La portavoz del principal partido en la oposición, Mercedes Celeste, ha acusado al alcalde de que «hace seis años prometió trabajar por la transformación de Palma bajo las premisas de la libertad, la igualdad y la justicia social». Ante ello, ha preguntado: «¿De verdad señor alcalde cree que los ciudadanos de Palma somos más libres que hace seis años?».

«Palma es el principal foco de inseguridad ciudadana de las Islas», ha dicho Celeste, y recuerda el «incivismo creciente» que afecta a los ciudadanos de algunos barrios. Ha añadido que «tampoco podemos escoger la lengua oficial con la que relacionamos con el Ajuntament» y «ahora pretenden decirnos cómo administrar nuestros bienes», en relación al alquiler turístico.

La regidora 'popular' ha considerado que «la libertad que han trabajado estos seis años es una libertad sectaria y el tiempo se acaba». «¿Son más libres los comerciantes, los restauradores, los autónomos o los que desean iniciar un nuevo proyecto empresarial?», ha cuestionado Celeste.

También ha acusado al Pacte «ponerse de perfil» ante los casos de abusos sexuales a menores tutelados, «lo más significativo de su injusticia social», y ha criticado el gasto acumulado en pagar despidos improcedentes o sentencias en contra.

Celeste lamenta que «la realidad es que tenemos una ciudad triste y por momentos pienso que ustedes a Palma le han robado el alma». Como conclusión augura que «su acción de gobierno en Palma acabará destruyéndolo todo» y que «lo único que quedará en pie -ironizó- será sa Feixina».

Por su parte la portavoz de Ciudadanos, Eva Pomar, que ha dedicado su discurso al dirigente de Ciudadanos Joan Mesquida, fallecido hace justo un año, se ha dirigido tanto al Pacte al afirmar que «lucharemos para evitar que lleven a Palma caminando hacia la vergüenza», como a PP y Vox al aseverar que «se lo pondremos muy difícil a los que pretenden recuperar las instituciones con prepotencia y soberbia, abrazando los extremos».

Ciudadanos, que ya había anunciado que aprovecharía este debate para marcar distancias con PP y Vox, alerta que «ya que los conservadores escuchan las melodías de la derecha radical; y los socialdemócratas, las de los populistas de izquierdas, solo nosotros aseguramos que unos y otros tiendan al centro liberal».

En su intervención, Pomar le ha reclamado tres compromisos al alcalde, «que escuche a nuestros vecinos, que invierta los fondos europeos en proyectos transformadores para los barrios más necesitados, sin olvidarse de Pere Garau, Camp Redó y la Platja de Palma que también los necesitan; y que respete a los palmesanos retirando el contador de árboles de nuestra ciudad».

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La líder de la formación naranja ha afirmado que «promover la participación ciudadana es la asignatura pendiente en Palma» y reprochó la política de movilidad del regidor Francesc Dalmau que, aseguró, «sigue batiendo récords de impopularidad» con «la subida del precio del billete sencillo del autobús, el aumento de precios en los aparcamientos de la SMAP y las peatonalizaciones sin consenso y sin mirar por los afectados».

Pomar lamenta también que en Palma «persisten los problemas de limpieza en la ciudad, los problemas de las viviendas sociales del Camp Redó, el maltrato al comercio, la inseguridad ciudadana, la degradación de las galerías de la Plaça Major o que pasa el tiempo y siguen poniéndose de perfil ante la okupación ilegal».

Por su parte, el portavoz de Vox, Fulgencio Coll, ha arrancado su intervención pidiendo al alcalde que «gestione y dejé el adoctrinamiento y sectarismo aparte». Le ha acusado de haberse puesto «del lado de los que quieren cambiar la historia y la interpretan de forma sectaria con la pésima ley de la memoria histórica que la cuenta mal y se olvida de la otra mitad de la cruel realidad de lo que realmente sucedió desde 1931 hasta 1978». «Dejen la historia para los historiadores y dedíquense a resolver los problemas de la ciudad», ha añadido en relación, por ejemplo, al cambio de nombres de las calles.

Coll también ha acusado al Pacte de Cort de «seguir con la falta de respeto a cientos de miles de ciudadanos al imponer solo el catalán en la información pública» y vuelve a censurar la falta de puntualidad generalizada en los plenos y comisiones «lo que demuestras un poco sentido democrático y de respeto a la gente».

Vox lamenta que en Palma «hay tres gobiernos y mal coordinados» y recordó la lentitud en la concesión de licencias de obra, los problemas de acceso a la vivienda o «la aplicación caprichosa de la normativa, lo que provoca una absoluta falta de seguridad jurídica, como en el caso del mural del hotel Artmadams».

En su intervención, Coll también ha asegurado que en sus visitas a los barrios «siempre nos llegan las quejas por la falta de limpieza, de seguridad y de la policía de barrio». En materia de movilidad considera que «la realidad es que Palma no camina, es un desagradable atasco, una ruina para el comercio y una gran molestia para los residentes». Lamenta que «odian el coche y al imponer medidas sin alternativas han creado el caos».

Para acabar, Coll ha pedido a Hila que «se aleje de los que no respetan la Constitución, de los que están con los que quieren romper España».

Por último, el regidor no adscrito, Josep Lluís Bauzà, ha reprochado al alcalde que con su discurso «ha venido a abrir su particular campaña electoral» e hizo repaso a temas que «se han ido diluyendo en una niebla de olvido», como el proyecto de Son Bordoy, el de Son Busquets o el de s'Aigo Dolça, «el tiempo avanza señor Hila y no ha empezado nada».

Ha advertido Bauzà que «se avecina un catastrazo y el cambio de valor de referencia de los inmuebles hará que suban los impuestos sucesorios o de transmisiones patrimoniales... y eso más pronto que tarde llegará al IBI». También denuncia los problemas de movilidad en la ciudad, la suciedad, la inseguridad ciudadana, la falta de viviendas y de plazas de escoletes de 0-3 años o las dificultades a la participación ciudadana.