Comerciantes y vecinos se han concentrado este jueves ante el cuartel de la Policía Local de Palma para registrar las 3.000 firmas recogidas por todos los negocios afectados. | Jaume Morey

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Los comerciantes y vecinos de la zona de la calle Bonaire llevarán a los tribunales la ampliación del Acire de Sant Jaume. Primero agotarán la vía administrativa, «que sabemos seguro que la vamos a perder», para finalmente presentar un contencioso administrativo contra esta medida incluida en el plan 'Palma camina' que Cort quiere poner en marcha a partir del mes de octubre.

Esta es la estrategia legal que, según explicó este jueves el asesor de la zona de Bonaire, Antoni Vilella, seguirán los comerciantes y vecinos de esta zona ya que por parte del regidor de Mobilitat, Francesc Dalmau, «no ha habido intención de dialogar ni de que haya participación ciudadana y la transparencia tampoco ha existido, de todo lo que presume este Gobierno municipal es de lo que menos tiene».

Una amplia representación de estos comerciantes y vecinos se concentró a primera hora de este jueves ante el cuartel de la Policía Local de Palma, donde tiene su sede el área de Mobilitat, para registrar las 3.000 firmas recogidas por todos los negocios afectados en contra de esta nueva medida de restricción de la movilidad rodada en Palma.

Vestidos de negro y con sogas al cuello para escenificar la situación de ahogo en la que aseguran encontrarse, los afectados por la medida criticaron que Dalmau, cuya dimisión reclaman, «miente cuando dice que ha visitado todos los negocios de la zona uno por uno, miente cuando dice que el Acire es una petición vecinal; nosotros sí nos reunimos, sí dialogamos y podemos decir que la Associació de Veïns de Sant Jaume no ha solicitado ningún Acire», una declaración reciente del edil que ha causado «indignación».

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El regidor, aseguraron, «ha construido este Acire en base a una mentira, mentira de la que todos nosotros seremos víctimas el día de mañana si esto no cambia de rumbo».

Así, además de registrar las 3.000 firmas se solicitó formalmente «una valoración técnica de un funcionario competente que avale el Acire de Bonaire, que Dalmau diga qué asociación de vecinos le ha pedido esta medida y los informes económicos que avalen este futuro tan prometedor del que habla el regidor».

«La mayor parte de nosotros somos empresarios y sabemos que muchas veces uno se equivoca y lo más inteligente es dar un paso atrás para caminar con más firmeza el día de mañana, esperemos que el consejo que le damos hoy le llegue», afirmaron.

También en representación de los 1.860 vecinos de la zona, Ignacio Luis aseguró los residentes están indignados por la falta de escucha por parte de los políticos del Ajuntament de Palma.