Imagen de archivo del Escorxador. | M. À. Cañellas

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La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Palma aprobó este miércoles iniciar el procedimiento administrativo para la reversión de s'Escorxador. Se trata de un paso formal para dar continuidad al centro comercial que actualmente gestiona Mercasa en concesión de explotación.

Como se recordará, la concesión a Mercasa finaliza el 1 de enero de 2022, día en que se cumplen los 30 años del inicio de la concesión.

De forma paralela, el Consistorio lleva meses revisando el espacio para conocer en qué estado se encuentra. Así, según informa el Ayuntamiento, «a partir de ahora se pedirán los informes técnicos pertinentes y se preparará la nueva concesión de servicios para la gestión del centro comercial».

El acuerdo de la Junta de Gobierno contempla que si la nueva concesión no se adjudica antes del 1 de enero de 2022 el Consistorio se hará cargo de forma provisional de las prestaciones que la concesionaria lleva a cabo, como son la vigilancia, la limpieza o el mantenimiento de los edificios de los viales y las zonas verdes. También el mantenimiento del alumbrado público, el agua, la recogida de basuras y los seguros, entre otras obligaciones. «De esta forma se prevé dar continuidad a la actividad de s'Escorxador», se informó.

El acuerdo contempla también el inicio de los trámites para excluir de la futura explotación comercial los edificios que actualmente ocupa la Conselleria de Salut (un centro de salud y de atención primaria, y un centro sanitario de atención pediátrica), que a partir de entonces se gestionarán vía convenio entre el Ayuntamiento y el IB-Salut.

En este recinto se encuentran también servicios municipales, en concreto una biblioteca, un casal de barri y una oficina de atención a la ciudadanía, todos ellos continuarán siendo gestionados directamente por Cort.