Armengol y Marí, en la presentación de la construcción de estas nuevas viviendas sociales. | Jaume Morey

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El Ibavi construirá en el barrio del Camp d'en Serralta de Palma las primeras viviendas mediante la sistema de la minería urbana, pionero en Balears y a nivel nacional sobre todo en cuanto a la construcción de vivienda pública. Se trata de 25 viviendas dotacionales que se levantarán en el espacio que ahora ocupa el antiguo colegio de la barriada, en la esquina de las calles Lope de Vega y Gual, en desuso desde hace años y que debido a sus problemas estructurales no puede conservarse.

La técnica elegida es primero la deconstrucción del edificio, a la inversa de como fue construido, para una vez realizado este trabajo aprovechar más del 80 % de sus materiales, que en lugar de convertirse en residuos pasarán a ser la materia prima de la nueva edificación.

La presentación de este proyecto tuvo lugar este miércoles con la presencia de la presidenta del Govern, Francina Armengol, y el conseller de Mobilitat i Habitatge del Ejecutivo, Josep Marí. El arquitecto del Ibavi Mario Pérez explicó que este proyecto surge de la necesidad de demoler el edificio existente, propiedad de la Comunitat, «porque presenta una serie de patologías en su estructura que hace inviable poderlo mantener, además de que se encuentra fuera de ordenación en relación al actual Plan General de Palma».

Ante este escenario, indicó, «nos planteamos que está demolición tuviera el menor impacto ambiental y por eso se propuso la idea de la deconstrucción para así aprovechar al máximo todos los materiales que lo componen». El proyecto ganador, el despacho H Arquitectes, «propuso combinar la idea de la deconstrucción con la de la minería urbana, que implica la reutilización de todos los materiales posibles que componen el edificio para transformarlos y que en el lugar de ser escombros pasen a ser materia prima para el nuevo edificio», espuso el arquitecto.

Éste detalló que, en concreto, lo que se hará es «fabricar un conjunto de bloques a base del material estructural que ahora compone el edificio, que en esencia es hormigón y mares. Para eso ese material será triturado y se generarán una serie de áridos a los que se aportará cal natural para la generación de esos grandes bloques de hormigón que conformarán la estructura del nuevo edificio». Una parte se fabricará aquí y otra parte en las instalaciones de la empresa adjudicataria.

Estos bloques, además de conformar la nueva estructura, también conformarán la división de viviendas y el propio aislamiento térmico y acústico gracias a su geometría y a la composición, «por tanto con un mismo material recuperado se solucionan varias necesidades», resaltó el arquitecto.

Está técnica, concluyó, «además de ser sostenible medioambientalmente también lo es económicamente, pues el sobrecoste que se puede tener con la deconstrucción, que precisa más cuidado de lo habitual, está más que compensado con lo que se ahorra en la compra de nuevos materiales y sobre todo en la gestión de toda la cantidad de escombros que se tendrían que transportar en condiciones normales».

El conseller, por su parte, declaró que todas las nuevas construcciones del Ibavi actualmente tienen en común un diseño moderno y las necesidades de eficiencia energética, «pero en este proyecto se da un paso más hacia la no producción de residuos que tengan que ir a vertederos, algo para lo que no hay precedentes en las Islas».

Se construirá, añadió, un edificio de más de 1.500 metros cuadrados de obra para la construcción de 25 viviendas dotacionales, que se concederán en régimen de alquiler. La vivienda dotacional implica que se destinarán a colectivos con ciertas necesidades, como pueden ser personas mayores o jóvenes, y que contarán con algunas zonas comunes o servicios.

Armengol destacó la importancia de que se inicie una nueva promoción de viviendas sociales «que se suman a los cerca de 200 que ya se están ejecutando en Palma» y más de 600 en todas las Islas.

La presidenta indicó que este tipo de construcción solo se ha visto en Londres, Copenhague o Bruselas «por lo que he volvemos a ser pioneros con un tipo de obra pública que hace posible también concienciar a la población sobre cómo hacer posible la sostenibilidad».

Por último, Armengol informó de que ahora en breve se licitará la deconstrucción del edificio, por un presupuesto de unos 300.000 euros, y después el proyecto de ejecución de los nuevas viviendas tendrá un presupuesto de 1,8 millones de euros. Las obras de edificación se prevé que comiencen para febrero del año que viene.