Vista general de la incineradora de Son Reus. . | E.C.

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El Ajuntament de Palma no tiene previsto rebajar la tasa de incineración ni a particulares ni a empresas pese al superávit que ha tenido los últimos años.

El plan del Consistorio es ampliar el concepto de la tasa de incineración, bastante antigua, y reconvertirla en una tasa de residuos moderna. «Se va a crear un impuesto completamente nuevo, en el que se permitirá aplicar tarifas flexibles para bonificar el reciclaje, por ejemplo, y que pague más quien más contamine o quien menos recicle», explica el edil de Hisenda, Adrián García.

El concejal afirma que «ni siquiera debería ser ya una tasa por lo que se debe cambiar el concepto a prestación patrimonial pública no tributaria, pero para eso primero hay que realizar un estudio económico, que es muy complejo». «También se va a valorar si se unifican los dos impuestos, el de recogida y el de gestión o no».

El PP de Palma, no obstante, reclama desde hace tiempo al Pacte que rebaje la tasa, ya que en los últimos años se ha cerrado con un importante superávit.

Aunque García niega que este superávit sea tal, el equipo de Gobierno acordó en pleno, a propuesta de los ‘populares’, realizar un estudio económico sobre la tasa «para ver la realidad», y en base a este resultado se determinará el precio final de la misma, «pero no podemos bajarlo directamente como pide el PP porque realmente no sabemos si la tasa es deficitaria o no».

El PP instó a la realización de una memoria económica de esta tasa o un estudio de costes con la idea de oficializar el superávit y que se pudiera bajar. Finalmente el equipo de Gobierno aceptó realizar este estudio pero al objeto de englobar esta tasa en una tasa de todos los residuos.

Y es que el Consistorio quiere incluir en esta tasa las facturas que paga a Mac Insular por el tratamiento de los escombros o restos de obra que realiza Cort. De hecho, de esta forma se regularizará una situación que ya se da de facto pero por la puerta de atrás, pues ya se está utilizando este superávit para pagar las facturas a Mac Insular.

Desde el PP, el concejal Julio Martínez critica esta actuación porque entiende que el dinero que se cobra a los ciudadanos a través de la tasa de incineración «debe ser para pagar las basuras que crean los contribuyentes, pero no los residuos que generan las obras municipales». Normalmente, recuerda, «esto solía ser un gasto a cargo del proyecto que genera los residuos».

«Es decir, aprovechan la diferencia entre ingresos y gastos de esta tasa para pagar los gastos de Mac Insular por los residuos de obra», denuncia Martínez, que propone que la diferencia que hay entre ingresos y gastos de la tasa «se destine a rebajar de manera selectiva esta tasa de incineración a algunos colectivos en base a criterios medioambientales y de capacidad económica. No pedimos la rebaja a general».

«Nos parece engañar a los ciudadanos utilizar los ingresos de esta tasa para pagar residuos que no generan estos sino Cort», insiste Martínez.

Este año se ha incluido también en la tasa el pago de la incineración de los perros que fallecen en Son Reus. «Es una falta de sensibilidad considerar un perro un residuo sólido urbano, y todo para no bajar la tasa. Hay temas que no se pueden mezclar, y los perros se merecen un respeto, tanto vivos como muertos», consideró Martínez.