El doctor Antoni Colom, con una paciente en su consulta de Son Espases. | M. À. Cañellas

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La salud va por barrios. Así de claro lo deja el investigador Antoni Colom del grupo NUTRECOR, que dirige un estudio que evalúa la influencia del entorno urbano en la pérdida de peso. Y las primeras conclusiones son llamativas. Los barrios en los que sus pacientes les cuesta más caminar para ayudar a la pérdida de peso viven son Son Vida, Son Espanyol, Son Ximelis, Son Roca, Son Espanyol y Son Sardina.

Con este estudio, en el que participan expertos de salud y geografía de hospitales y universidades de Balears, Navarra, Barcelona, Málaga y León, se confirma la máxima de «tu código postal es más importante para tu salud que tu genética».

Zonas verdes

«En ciertas zonas de Palma es más difícil empezar una actividad física para adelgazar. Tienen que salir a caminar y al final, los que hacen más caso a nuestros consejos son aquellos que tienen un acceso más fácil a zonas verdes y en barrios con accesos más fáciles», cuenta el investigador Antoni Colom.

Advierte que según qué barrio «puede ser una zona más óptima para caminar. Y lo recomendado es media hora como mínimo o 10.000 pasos», cuenta Colom.

El investigador y su equipo han elaborado un completo mapa con las zonas rojas (con bajo grado de ‘caminabilidad’), anaranjadas (con ciertas dificultades), amarilla (con alguna facilidad para moverse a pie) y zonas verdes (las más propicias). En esta última categoría entrarían prácticamente todos los barrios que están dentro de la Vía de Cintura.

Mapa de 'caminabilidad'

«El centro de Palma, el Camp Redó, es Fortí, Pere Garau, La Vileta, Son Rapinya o la zona de costa de la Platja de Palma y el Portitxol son las zonas en los que los pacientes han mostrado menos dificultades para caminar lo necesario cada día y así contribuir a su bajada de peso», dice Colom. El centro es territorio abonado para el peatón.

Frente a estas zonas más caminables, están aquellas teñidas de rojo como Son Vida o Secar de la Real. «Es posible que puedan tener terreno dentro de casa pero en estos barrios es imprescindible coger el coche para comprar el pan. O caminas y no te encuentras con ningún vecino», lo que supone una traba para mantener una actividad física continuada.

El estudio Influencia de los Entornos Obesogénicos durante una intervención de la pérdida de peso deja patente «la interrelación de los factores individuales y del entorno en la adquisición de comportamientos saludables». Aunque en algunos barrios haya un alto poder adquisitivo, lo que les permite acceder a actividades más saludables como la práctica de deporte, los pacientes de estas zonas no han adquirido el hábito de caminar cada día.

El equipo de Colom prosigue ahora con una ampliación del estudio urbano en el que ahora también se analizará la incidencia en la dieta sana la presencia cercana de fruterías, pescaderías o mercados que permite un acceso más fácil a alimentos saludables. Este estudio se llevará a cabo en Palma, así como en otras ciudades de la Península.