Jaime España, propietario del establecimiento, ante la fachada del Hotel Artmadams. | Jaume Morey

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El Ajuntament de Palma ordenará a la propiedad del hotel Artmadams la retirada de su fachada del mural pintado sin el pertinente permiso municipal por el artista José Luis Mesas.

En un comunicado, el Consistorio informó este jueves de que la Gerència d’Urbanisme aprobará el próximo martes denegar la legalización de la pintura «por criterios estrictamente técnicos de protección del patrimonio e impacto visual en un barrio singular», y ordenar su retirada.

El hotel, que este jueves abrió sus puertas a los primeros turistas de la temporada, explicaron fuentes municipales, «ha reiterado su voluntad de mantener las pinturas, pese a que la Comissió de Centre Històric ha rechazado hasta en dos ocasiones que pueda ser una intervención legalizable» por tratarse de «un edificio del arquitecto de referencia racionalista Guillem Forteza». Se consideró que los valores del estilo arquitectónico racionalista, basado en la austeridad o simplicidad en las formas, «son contrarios al espíritu de la intervención pictórica».

En concreto, la propiedad solicitó la licencia de legalización de la intervención artística en octubre de 2019 y, después, el pasado 9 de febrero, pero en ambas ocasiones fue denegada.

También desde el Consistorio se recordó que el hotel tiene dos licencias de obra solicitadas. La primera está concedida desde 2015 «y actualmente aún se está ejecutando, pero no impide la actividad del establecimiento».

Posteriormente, se añadió, la propiedad solicitó una licencia nueva para la realización de nuevas obras consistentes en unas piscinas y un par de volúmenes. Esta última obra tiene orden de suspensión «ya que está condicionada a la retirada del mural», se explicó desde Urbanisme.

Declaraciones
Ante todo ello y a la vista de las recientes declaraciones del propietario del hotel, Jaime España, en las que «ha manifestado de forma reiterada y pública» su intención de mantener la pintura pese a no tener permiso municipal desde 2019, Cort anunció que «el Departament d’Obres elevará a la Gerència d’Urbanisme la denegación de la legalización de la intervención en la reunión del día 6». Además, se denegará la licencia de obras pendiente de autorización ya que está condicionada a la retirada de la pintura».

A continuación, se informó, «el expediente de disciplina urbanística seguirá su trámite sancionador y ordenará la retirada del mural en un plazo máximo de 30 días». Si transcurrido este tiempo no se ha suprimido «se impondrán multas coercitivas».

En este caso, la multa inicial se calcula en base al 10 % del coste de la intervención, es decir 15.000 euros, «y el procedimiento prevé la interposición de multas mensuales por el mismo importe hasta su retirada definitiva y con un máximo de doce meses».