Imagen de archivo de una pintada en Palma. | Archivo UH

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El Ajuntament de Palma ha comenzado a aplicar un tratamiento antigrafitis en el mobiliario urbano susceptible de ataques vandálicos en todas aquellas obras que se acometen. La regidora de Infraestrucctures, Angélica Pastor, informó este martes de esta novedad durante la visita a las obras de reforma integral del eje que conforman las calles Villalonga, Borguny y Barrera, en Santa Catalina, donde este sistema se aplicará en los bancos de hormingón de la zona.

Este tratamiento, indicó la regidora, permite que la pintura no se fije de forma que su limpieza resulta mucho más fácil y rápida. El mismo se sistema se ha aplicado en la nueva zona infantil del Parc de sa Riera, en la fuente y los muretes de hormigón.

En relación a las fachadas que, sobre todo en el casco antiguo, son objeto de estos ataques incívicos, la edil explicó que lo que se hace es pintar para eliminar las pintadas con un tipo de pintura que también permite que los grafitis no se fijen tanto y sea más sencilla su limpieza.

Pastor visitó las obras de Santa Catalina junto al alcalde de Palma, José Hila, y el presidente de Emaya, Ramon Perpinyà. Hila comentó que se trata de una intervención integral de estas calles, con un presupuesto de unos dos millones de euros (provenientes del remanente de 2020), por la que se renuevan las aceras, el asfalto de la calzada, el alumbrado y los alcorques del arbolado.

Pastor añadió que en Santa Catalina se está trabajando desde enero en 11.000 metros cuadrados de calles y estimó que los trabajos, que han sufrido cierto retraso, podrán estar finalizados del todo pasado el verano. En esta obra se aplica una nueva tecnología como es la de los suelos drenantes, ya aplicada en otras calles, como en General Ricargo Ortega.

Previamente Emaya ha cambiado las tuberías de agua potable y de saneamiento de estas calles, que tenían una antiguedad de más de cincuenta años, con un coste de unos 247.000 euros.

El alcalde recordó que esta obra responde al compromiso del Consistorio de invertir en los barrios, «como se está haciendo en Pere Garau, Polígon de Son Castelló, la Platja de Palma o el Rafal Vell».