La Policía, informando del cierre de playas el pasado año. | M. À. Cañellas

3

El Ajuntament de Palma tiene pendiente tomar la decisión de si cerrará las playas, como se hizo el año pasado, o limitará su acceso con motivo de la Revetla de Sant Joan (23 de junio).

El portavoz del equipo de Gobierno municipal, Alberto Jarabo, admitió que este tipo de fiestas populares pueden suponer un riesgo ante la situación de pandemia que vivimos y que, por el momento, el Consistorio estará muy pendiente de las consecuencias que puede suponer la reapertura del interior de los bares y restaurantes prevista para dentro de unos días.

«La situación es la que es, e intentamos trabajar a corto plazo, viendo la evolución de la pandemia, pero lo que está claro es que la desescalada tiene que ser lenta y que la prudencia va a tener que continuar durante bastantes meses y desde el Ajuntament se tomarán las medidas necesarias para que pueda ser así», explicó Jarabo.

Desde Palma, añadió, «vamos viendo cómo otros lugares han empezado a restringir estas fiestas populares, que puede llegar a ser masivas y que en los próximos meses van a suponer un riesgo».

En cualquier caso, admitió que «no hay una decisión tomada, de momento actuamos con cautela, con prudencia, haciendo un seguimiento de la evolución que puedan tener los contagios y a partir de ahí se tomarán las decisiones necesarias».

La Revetla de Sant Joan es la próxima cita en el calendario festivo de Palma y en un año normal reúne en las playas de Palma a miles de personas.

Otros municipios

Ya el año pasado, el Consistorio palmesano, y muchos otros, optaron por prohibir el acceso a los arenales esa noche, por la imposibilidad material de controlar el aforo de las playas ante una previsible masificación.

Este año el panorama es similar, pues aunque la situación de la pandemia no es peor que la del año pasado, el avance de las vacunaciones aún no permite garantizar la seguridad sanitaria.

Otros municipios, como Ciutadella, ya han anunciado la suspensión de la fiesta por segundo año consecutivo. En el caso del municipio menorquín se mantendrá alguna actividad complementaria durante los días de fiesta con un programa mínimo de actos culturales.