La zona de juegos de la plaza Serralta. | A. Sepúlveda

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Los vecinos de Camp d'en Serralta quieren dejar de ser un barrio olvidado y reclaman al Ajuntament de Palma la creación de un eje cívico que una al barrio con el centro de la ciudad, así como reconvertir la antigua escuela de la calle Lope de Vega en un espacio municipal que dé respuesta a las necesidades sociales de un barrio «humilde, multicultural y diverso».

El colectivo vecinal Som Serralta se reunió el lunes con el alcalde de Palma, José Hila, a quien expusieron las principales carencias de uno de los barrios más poblados de Palma (cerca de 13.000 habitantes) y con una marcada vulnerabilidad social. También le hicieron llegar las propuestas que desde esta asociación se han trabajado para mejorar la zona y la necesidad de que la administración municipal «se implique» para dotarla de servicios y equipamientos municipales.

Francesca Campana, presidenta de la entidad vecinal, explica que una de las prioridades es la creación de un eje cívico que atraviese la plaza Serralta que, actualmente, es el único espacio de encuentro para el vecindario «pero no es nada seguro, pues los niños juegan allí, pero pasan coches continuamente alrededor de la plaza». Esta intervención, en cambio, «supondría oxigenar una barriada densamente poblada, generar espacios de convivencia, reducir las emisiones y, en definitiva, contribuir a la creación de una ciudad más amable», según los residentes.

Además, consideran que la actual falta de puntos de encuentro se podría reducir «si la antigua escuela de la calle Lope de Vega se reconvirtiese en un espacio municipal que alojase un equipamiento público de calidad: un espacio transformador que genere dinámicas positivas para cubrir las necesidades sociales de la zona».

Así, la vieja escuela podría dar paso a «un casal de barri, una biblioteca, un espacio para menores, jóvenes o mayores en situación de vulnerabilidad, alternativas de ocio, una pista deportiva o, incluso, un espacio verde», todas ellas instalaciones inexistentes en el Camp d'en Serralta.

La antigua escuela, recuerdan, hace décadas que está abandonada y en estado ruinoso, por lo que se ha convertido en un «foco de suciedad, además de la inseguridad que genera por el riesgo de derrumbe».