El año pasado la feria solo pudo estar abierta una semana debido a la pandemia. | miquel a. cañellas

El pesimismo ha cundido entre la Asociación de Feriantes de Baleares, que ya daban por sentado que no se celebraría la Fira del Ram de este año en el recinto de Son Fusteret. Ahora, sus peores augurios alcanzan hasta el año que viene y creen que la pandemia les impedirá celebrar la edición de 2022.

El Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB) «nos ha tumbado las cautelarísimas que presentamos esta semana y ahora hemos presentado las cautelares para pedir la suspensión de las restricciones a la Fira del Ram», cuenta Javier Barranco, presidente de la patronal.

Retraso

Los feriantes habían presentado al Govern balear un plan para organizar la Fira del Ram desde el 19 de marzo hasta el 25 de abril y ven imposible retrasar la cita, ya que Trui recoge el testigo y se hace cargo del recinto de Son Fusteret para organizar sus propios eventos.

«Ahora mismo, los feriantes de Baleares estamos vendiendo nuestras propiedades. Incluso los muebles. Mientras tanto, el Govern nos dice que somos un grupo demasiado complejo», se lamenta Barranco, que no descarta convocar nuevas movilizaciones, aunque sea en coche.

«A este paso calculamos que el 20 por ciento de los feriantes de Mallorca van a desaparecer. Si no podemos organizar la Fira del Ram ni podemos trabajar en otros municipios, las 45 familias que vivimos de esto tendremos que dejarlo», dice con pesar.
En la actualidad quedan cuatro personas residiendo en las caravanas en el recinto de Son Fusteret y desde el año pasado permanecen varadas atracciones desmontadas, que no han podido volver a la Península por los altos precios del transporte.