Un coche roto y abandonado. | Redacción Local

La capital balear registra uno de los índices más altos de vehículos abandonados en sus calles de toda España y entra en el ‘Top 10’ de toda Europa.

En los últimos años, el número de coches abandonados ya supera el millar generando grandes problemas de seguridad y de estacionamiento que afecta a toda la ciudad en general, pero muy especialmente a las zonas del extrarradio y polígonos. Fuentes policiales consultadas por este periódico han confirmado que esta cifra es a la baja pero que el número asciende de forma exponencial a medida que pasan los meses y desde el cierre del depósito municipal de Son Toells.

Son Castelló y Can Valero son dos de las zonas más castigadas por el abandono de vehículos y la dejadez por parte de las autoridades municipales. Le sigue muy de cerca Nou Llevant, Son Gotleu, La Soledat, Es Rafal, Son Cladera, Son Fuster, Son Malferit (Son Güells), sa Taulera y el polígono de Son Oms.

Las personas que abandonan de forma intencionada sus vehículos tratan de dejarlos siempre en lugares de fácil aparcamiento para no levantar sospechas.

Por su parte, el Ajuntament de Palma, según los partidos de la oposición y algunas asociaciones de vecinos, trata de maquillar estos datos y solo contabiliza como vehículos abandonados aquellos que han sido denunciados a través del 010 o que están catalogados como un peligro para la seguridad o el medio ambiente. Según varios estudios, el número de vehículos abandonados en la ciudad supera el millar.

Dejadez

El Consistorio entiende que todo aquel vehículo que lleve más de un mes estacionado en el mismo lugar y presente desperfectos podrá ser retirado a un CAT (Centre Autoritzat de Tractament). Además, se procederá de oficio a darlo de baja en la Dirección General de Tráfico (DGT) y se le aplicarán las tasas de retirada, declaración de descontaminación y baja administrativa. El importe de 900 euros por vehículo.

Desde las asociaciones vecinales se viene denunciando de forma periódica la dejadez municipal en relación a la retirada de vehículos abandonados de las calles. «Vamos a ser serios. Si nos están quitando aparcamientos a diario, ampliando las zonas ORA, subiendo los precios en más de un 200 % de los aparcamientos municipales y encima no retiran los coches abandonados de las calles es normal que los ciudadanos nos pasemos más de una hora tratando de aparcar en según que zonas de Palma. La desesperación es máxima», apunta Joan Carles, un vecino de la barriada de La Soledat Nord.

El Partido Popular se muestra muy crítico con la política del área de Mobilitat del Consistorio y lamenta la pasividad del equipo de Gobierno. Alerta de la peligrosidad que implica no retirar los coches abandonados. Para el principal partido de la oposición en Palma el cierre del depósito de Son Toells ha convertido a Palma en un cementerio de coches.