Ha sido una ceremonia de respeto y homenaje a las víctimas con la voluntad de transmitir a las familias el sentimiento de solidaridad, apoyo y aliento de toda la sociedad. | M. À. Cañellas

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La plaça Ramon Llull del cementerio de Palma acogió este domingo un acto de memoria y homenaje a las víctimas de la pandemia del COVID-19. La ceremonia fue un acto sin discursos de políticos al que el Ajuntament invitó a cinco familiares de víctimas mortales por la pandemia. Desde el Consistorio, aclararon que sólo pudieron asistir a un número reducido de familiares para evitar aglomeraciones y seguir las normas de prevención sanitaria.

Durante la ceremonia, que contó con el acompañamiento musical de un violonchelo tocado por Rosa Cañellas, familiares de las víctimas encendieron la llama de un pebetero en recuerdo de la gente que ha perdido la vida por culpa del virus. También realizaron una ofrenda floral ante la placa que rinde homenaje a las personas que han perdido la vida a causa de la pandemia.

Palma homenaje en el cementerio a las vicytimas del covid foto

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La encargada de conducir el acto quiso agradecer en nombre del Ajuntament a «todo el personal sanitario que en esta situación tan compleja ha dado lo mejor de ellos mismo para atender a las necesidades de la sociedad».

El acto concluyó con un minuto de silencio. A la ceremonia acudieron representantes de todos los partidos políticos además del alcalde de Palma, José Hila,; el president del Parlament, Vicenç Thomàs; la presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera y el comandante general de Balears, Fernando García Blázquez.

Víctima María del Mar Torres perdió a su padre de 77 años por el virus. «Mi historia ha sido muy mala y dolorosa. Nos hemos sentido abandonados por los servicios sanitarios públicos y privados. Después de ingresar a mi padre en una clínica nos dijeron que si permitía entrar en la UCI si fuese necesario. Aceptamos. Días después nos dijeron que no había nada que hacer y al pedir que lo ingresaran en la UCI nos contestaron que no podían por si venía un hombre de 40 años. Pregunté si estaban las camas ocupadas y me dijeron que no».