La Policía Nacional y la Policía Local llevan a cabo la ‘Operación Botellón’ durante el fin de semana. | CNP

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El pasado fin de semana, los días 24 y 25 de julio, se levantaron 15 actas por botellón en Palma. Las cifras contrastan con las del fin semana anterior (17 y 18 de julio) cuando se contabilizaron 82 actas. Y mucho más bajas que las que se contaron los días 11 y 12 de julio, con 97 actas. Según fuentes de la Policía Local de Palma, este descenso viene motivado por la llegada de las multas a los primeros sancionados, el aumento de la presión policial y una mayor concienciación entre los asiduos a esta forma de ocio.

En total, y a la espera de las cifras de este fin de semana, en julio se han levantado 460 actas por botellón. Fuentes de la Policía Local señalan que «depende del lugar, hay veces que hemos detectado entre 60 y 70 personas en el mismo lugar». En cuanto al perfil de los sancionados, «son bastante jóvenes, rondan entre los 18 y los 23 años».

Fenómeno

Desde el Ajuntament de Palma advierten que los botellones «no habían quedado erradicados. Es un fenómeno que no es nuevo y que no ha ido de la mano de la epidemia. De hecho, tenemos una ordenanza para luchar contra el botellón». Este fenómeno ha llamado más la atención con la desescalada. «Cuando se levantó el estado de excepción, ante la ausencia de bares, lugares de reunión o discotecas, hubo un repunte importante del botellón al carecer de sitios habituales», señalan fuentes municipales.

Esto explicaría el aumento de esta actividad de ocio en los primeros fines de semana tras levantarse el estado de alarma. «Las estadísticas van bajando semana a semana. Hemos encontrado un menor número de personas», dicen desde la Policía Local, mientras aumentan las fiestas en casa, «algo habitual en verano. Es un problema de convivencia vecinal».

La presión policial ha rebajado el número de estos encuentros etílicos en la calle, que son convocados a través de las redes sociales. Desde la Policía Local de Palma consideran que esta bajada también se debería a la llegada de las multas a los infractores: «Les suele llegar a las dos o tres semanas después de haber sido denunciada la infracción».

El descenso de estos encuentros también se explica por «una mayor concienciación. Es verdad que hay un cierto porcentaje de botellón, pero no se puede estigmatizar a la juventud».

Polígonos, parque Krekovic y ses Estacions, puntos de encuentro del botellón

Los botellones de Palma suelen tener varios puntos reincidentes para el encuentro. Entre ellos destacan los polígonos. Son Rossinyol, Son Castelló y Can Valero siguen siendo escenario de estas reuniones que son seguidas muy de cerca tanto por la Policía Local como la Policía Nacional.

Pero también estos ciudadanos se dan cita dentro de Palma. Es el caso del Parc de ses Estacions y el Parc Krekovic, otros de los puntos en los que hay una mayor incidencia del botellón. Fuentes municipales señalan que se han convertido en un desvío de locales que ya no abren o que adelantan su hora de cierre. Aún así, también hay locales de ocio nocturno que han sobrepasado su aforo y están siendo denunciados, cuyas multas son tramitadas por la Conselleria de Turisme.