En el mapa se observan en naranja las zonas urbanizables de Palma. | Terraferida

Terraferida ha propuesto este martes a Cort la desclasificación de un total de 440 hectáreas de suelo urbanizable, mediante una revisión del planteamiento municipal.
Según ha informado Terraferida, se trata de zonas que aún conservan valores naturales y productivos pero que podrían acabar acogiendo 30.000 nuevas viviendas, según el último inventario sobre suelo vacante hecho por la Consellería de Territorio.

En este sentido, ha explicado que, según el Govern, actualmente la ciudad de Palma tiene el 21 % del suelo vacante de Mallorca, cifrado en 2.090 hectáreas. Además, ha destacado el crecimiento previsto en zonas como Son Vida, Génova, Son Puigdorfila, Portals Nous y Costa de'n Blanes, El Molinar, Puntiró, s' Arenal y Nou Llevant.

Si se continúa urbanizando, ha señalado Terraferida, podría darse un crecimiento poblacional en Palma de cerca de 100.000 habitantes, sin contar plazas turísticas, edificación sobre suelos consolidados y el suelo rústico. Algo que, ha apuntado, aumentaría la presión sobre recursos como el agua, la tierra fértil y los espacios naturales.

Terraferida ha advertido, en este punto, que la urbanización de estos espacios tendría una incidencia «notable» también sobre las infraestructuras. Por ejemplo, ha indicado que Palma presenta «graves problemas» de saturación y contaminación por exceso de tráfico.

En este sentido, ha apuntado que con una tasa de motorización alrededor de un vehículo por persona, desarrollar estos urbanizables supondría añadir cerca de 90.000 coches.
Terraferida ha recordado que Palma también tiene problemas de agua potable, depuración y contaminación marina. Por eso, ha opinado que si estos espacios se urbanizan, la presión será «más elevada» sobre depuradoras, desaladoras y la incineradora.

Asimismo, ha relacionado edificar suelo vacante en Palma para 100.000 personas más, con dar más argumentos a AENA para la posible ampliación del aeropuerto.

Ante esta situación, Terraferida ha afirmado que continuar con la urbanización de Palma supondría que «la calidad de vida de la ciudad sería inferior».

Finalmente, ha concluido asegurando que la ciudad «no puede seguir esperando una revisión del Plan General que no llega nunca». Por eso, ha pedido a los responsables municipales medidas extraordinarias para evitar estos urbanizables.