José Hila, durante su intervención en la cumbre.

12

El alcalde de Palma, José Hila, ha asegurado este viernes en la COP25 que desde el consistorio reducirán la factura eléctrica, derivada de los servicios municipales, en unos 11 millones de euros anuales mediante el cambio del alumbrado o la renovación del 70 % de la flota pública.

El mandatario balear ha explicado que su plan comprende instalar bombillas de tipo LED, invertir en placas fotovoltaicas y generadores de biogás, usar vehículos eléctricos, plantar 10.000 árboles en la ciudad; con lo que, según sus estimaciones, reducirán las emisiones de CO2 en más de 13.000 toneladas.

«Esto va a suponer una inversión potente por parte del Ayuntamiento, pero también será un ahorro», ha matizado el alcalde, quien considera que los entes locales «deben dar ejemplo» y atender a las exigencias de la ciudadanía que piden a los políticos que actúen «ya» ante la crisis climática.

El turismo sostenible es otra de las iniciativas del programa ambiental de Palma y, por extensión, de las Islas Baleares, puesto que esta región es uno de «los puntos más vulnerables» por los efectos negativos del cambio climático como el aumento del nivel del mar o las tormentas descontroladas.

Por ello, la Administración palmeña ha fijado la limitación del alquiler vacacional a las viviendas unifamiliares, prohibiendo esta práctica en los pisos, además de firmar un acuerdo con el sector hostelero para controlar la construcción de nuevos hoteles y equilibrar la llegada de cruceros a Palma.

Hila ha participado en un encuentro de la Federación Española de Municipios y Provincias, en el marco de la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas celebrada en Madrid, donde ha querido destacar el papel de los organismos locales a los que considera como “la política de lo concreto”.

“En Europa lo tenemos muy claro, pero Estados Unidos, China o Rusia no lo tienen tanto, esto debe ser un pacto mundial. Empecemos por dar ejemplo y luego se sumarán”, ha comentado.

La transición justa de este nuevo paradigma planteado con la nulidad de emisiones de carbono es uno de los principales asuntos de la COP25 y, en este sentido, el secretario de Estado de Medioambiente, Hugo Morán, ha aseverado que “la mayor capacidad de respuesta está en lo local”.

Morán ha dicho que esta transición no es solo una materia de Economía, sino que es una “adaptación cultural”, donde las personas deberán aprender y comprender nuevos hábitos de vida o rutinas, por lo que en su opinión “es importante atender a las peculiaridades de cada territorio”.

El secretario ha concluido su intervención reforzando el compromiso del Estado español y ha pedido que el “esfuerzo” sea a nivel global, como reflejo de la demanda “de la calle”, que reclama mayor ambición para combatir ante el cambio climático.