Imagen de archivo de un pleno del Ajuntament, en el que se toman las decisiones que afectan a la ciudad. | Jaume Morey

17

La deuda de Cort, al cierre de 2018, es de 213 millones, un tercio menos que la que había en el año 2013, cuando Cort alcanzó la máxima deuda de su historia.

El concejal de Hisenda, Adrián García, explica que el anterior gobierno municipal del PP suscribió en 2012 una deuda de 118 millones y otra de 85 en 2013, «es decir que en 2 años se creó una deuda nueva de 203 millones de euros». El motivo fue la necesidad de cumplir con los reales decretos del pago a proveedores. Con todo, la deuda total ascendía a 329,7 millones, «que se convirtió en la deuda más alta histórica del Consistorio palmesano».

A finales de 2015, cuando acababa de empezar a gobernar el Pacte, el nivel de deuda estaba en los 310 millones y «durante todos estos años hemos ido rebajando la deuda, y al cierre del ejercicio 2018 estaba en los 213 millones, lo que supone que hemos vuelto a niveles de deuda del año 2011», resaltó.

La reducción del endeudamiento es aún más significativa porque entre 2015 y 2017 se formalizaron 72 millones de deuda para el pago de expropiaciones por sentencias firmes de legislaturas anteriores. Así, en estos momentos la deuda máxima que había en 2013 se ha conseguido reducir en un 35 %, es decir 116 millones. Pero, añade García, «si no hubiera habido sentencias que pagar de años pasados, la reducción habría sido mucho mayor, del 56 % y la deuda actual sería de 145 millones».

En concreto de los 200 millones de deuda formalizados en 2012 y 2013 para el pago a proveedores se ha reducido ya en un 62,1% es decir en 126,1 millones. Quedan 77 millones.

El año pasado todo el remanente del presupuesto (40 millones) y otros 30 millones presupuestados se destinaron a amortizar la deuda con los bancos.

El concejal lamenta que «es una pena que hayamos tenido que amortizar 70 millones de deuda y no haber podido destinar este dinero a inversiones que son necesarias». Asegura que «en 2019 sí que esperamos poder repartir el remanente de 2018 en inversiones sostenibles».