La ministra de Igualdad, Irene Montero conversa con el jurista Baltasar Garzón durante el acto con motivo del X aniversario del diario digital 'InfoLibre'. | Efe - Rodrigo Jiménez

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La Ministra de Igualdad, Irene Montero, ha relacionado el aumento de casos de agresiones sexuales por parte de menores como la ocurrido el fin de semana en Logroño con «un incremento del número de las denuncias y de la visibilización de los casos». «Hasta ahora existía también una tasa altísima de prevalencia, pero no se denunciaba y permanecían invisibilizados porque daba vergüenza o miedo denunciar o porque costaba más identificarlo como lo que era, porque estaba normalizado», ha asegurado la titular de Igualdad en una entrevista en RNE recogida por Europa Press.

Para Montero, «lo que está ocurriendo ahora es que hay un aumento de la visibilización y de la denuncia de violencias porque se confía más en las instituciones». Según ha afirmado, «en los últimos años, estos casos permanecían mucho más invisibilizados y existía una tasa de infradenuncia muy alta en torno a los delitos contra la libertad sexual».

En la actualidad, según ha añadido, «está ocurriendo un fenómeno que tiene que ver con que se visibilizan esas agresiones». Ha reconocido, no obstante, la existencia de «un problema grande como sociedad» en alusión a los estudios que muestran que «la edad de acceso a la pornografía es de ocho años». Por ello, ha puesto el énfasis en la necesidad de una «educación sexual obligatoria en todas las etapas educativas, desde la infancia, porque es un derecho de los niños recibir educación sexual, para conocer su propio cuerpo y para hablar del consentimiento desde el principio».

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En este sentido, ha aludido «a casos conocidos en últimas semanas de chicas y de niñas que, por recibir cursos de educación sexual, son capaces de identificar esas violencia y, por tanto, de pedir ayuda a sus referentes adultos que les dan seguridad, que les pueden acompañar en el restablecimiento de ese daño causado y en el acceso a sus derechos». Por ello, cree que la solución pasa por «educar, educar y educar» para que los menores puedan «identificar la violencia, no reproducirla y para saber pedir ayuda».

Considera, no obstante, que hay que tomar medidas y ha aludido concretamente a las previstas en la Ley del solo sí es sí para garantizar «que existe un reproche a los agresores que son menores de edad», aunque ha reiterado que la solución para por la «educación, prevención y sensibilización en todos los ámbitos de la sociedad».

Sobre la posibilidad de regular la pornografía para evitar el acceso a edades muy tempranas, Montero ha dudado de su efectividad. En su opinión, «las lógicas prohibicionistas van a ser difíciles de recuperar» y ha admitido que «prohibir no va a evitar que los chicos y chicas accedan a ese contenido que existe en las redes y al que se puede llegar muy fácilmente».