Unai Sordo, secretario general de CCOO. | Efe

TW
0

El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, ha considerado hoy que un escenario de huelga general «no es deseable», pero ha advertido de que los sindicatos van a «promover» conflictos. Sordo ha ofrecido una rueda de prensa en Logroño, junto al secretario general de Comisiones Obreras La Rioja, Jorge Ruano, dentro de la campaña #SalarioOConflicto en el marco de una «disputa» que, ha explicado, se está «viviendo» en España sobre «cómo se reparte el coste de la inflación». Ha señalado cómo se está viendo cómo los empresarios están «repercutiendo» el coste de producción en el consumo para «salvaguardar los costes empresariales» y, a la vez, están negando subidas salariales.

El planteamiento sindical frente a esto, ha dicho, es "tan simple como que se repartan los beneficios empresariales". A la vez, se ha preguntado «qué va a ocurrir con la demanda interna» cuando los trabajadores cobren un quince por ciento menos y en un momento en el que ésta tiene que tener un papel fundamental para la recuperación económica. Por tanto, ha visto, «toca conflicto». A este respecto, Ruano ha subrayado que «en la negociación colectiva es donde nos jugamos las cosas de comer», en un momento en el que La Rioja presenta un 21 por ciento de personas en riesgo de exclusión (más de 60.000 riojanos). Ha señalado que están pendientes de negociación el ochenta por ciento de los de los convenios que se negocian a nivel autonómico; lo que afecta a 30.000 trabajadores. Con la vista puesta en la manifestación que han organizado, en Madrid, el próximo 3 de noviembre, Sordo ha calificado como una «trampa» una bajada generalizada de los impuestos. «Las bajadas de impuestos de hoy son los recortes de mañana o deuda pública», ha dicho, al tiempo que sí ha abogado por bajas «focalizadas» en las rentas más majas compensadas por las rentas altas.

También ha calificado como «mercancía averiada» el hecho de que se traslade el mensaje de que los recursos públicos enriquecen al Gobierno de España, o al propio presidente. Ha indicado que el Salario Mínimo tiene que subir lo mismo que suba el coste de la vida, remarcando que el treinta por ciento de las personas que lo cobran son jóvenes y los mismos que, ahora, hablan de injusticia generacional por la subida de las pensiones «rechazarán la subida del Salario Mínimo». Preguntado por las recientes afirmaciones del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, acerca de que no sabe de donde sale que los empresarios se están forrando, ha dicho que «los excedentes empresariales son estadísticas oficiales». «Ya sé que no se reparte equitativamente entre la banca, las grandes empresas, y el panadero de mi barrio, pero que las empresas han mantenido los excedentes lo dicen los datos oficiales; que las empresas que trabajan con los carburantes han multiplicado por cinco el rendimiento que le sacan al barril lo dicen ellas», ha dicho.