El Valle de Aridane, en La Palma, ha amanecido este miércoles sin un solo signo observable de la erupción que comenzó hace 88 días en Cabeza de Vaca, en Cumbre Vieja, según ha informado el Instituto Geográfico Nacional. Imagen tomada esta mañana desde la iglesia de Tajuya, en la que solo se aprecia en el volcán un ligera emisión de gases. | Efe - Luis G. Morera

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La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, ha dicho este miércoles que según lo observado en superficie y por los sistemas de medición, el volcán de Cumbre Vieja pasa por una «fase muy baja» y de «agotamiento» si bien ha dado un plazo de diez días para confirmar la finalización de la erupción. En la rueda de prensa diaria del Pevolca en la que ha estado acompañada por el director, Miguel Ángel Morcuende, Blanco ha comentado que «no es descartable» un repunte de la actividad volcánica y ha señalado que para dar por concluida la erupción los indicadores deben seguir así hasta el 23 o 24 de diciembre.

«Hay posibilidad de reactivación, si no diríamos que habría concluido, la erupción esté en una fase muy baja y si se mantiene diez días podríamos decir que se ha terminado», ha comentado. Blanco ha dicho que no hay flujo de lavas desde la base y en el delta de Las Hoyas se ha detenido la colada, si bien ha indicado que tardarán bastante tiempo en enfriarse. Ha señalado que se lleva más de un día sin señal de tremor volcánico y «no puede bajar más» lo que ha permitido, por ejemplo, detectar terremotos de menor magnitud que antes no se localizaban por el ruido.

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Asimismo, la sismicidad sigue en niveles muy bajos --algo mayor a profundidades intermedias-- aunque no se descarta que haya terremotos sentidos por la población. En cuanto a la predicción meteorológica ha apuntado que habrá un episodio de calima a partir de este jueves y que el penacho volcánica se orientará al sureste, lo que puede dificultar la navegación aérea. La tasa de dióxido de azufre es «extremadamente baja» desde este miércoles, ha señalado Blanco, mientras que la emisión de dióxido de carbono es nueves veces superior a los valores promedio, lo que puede ser «grave» en zonas poco ventiladas o bajo suelo.

Acerca de la calidad del aire ha señalado que está en niveles buenos en todas las estaciones con respecto al dióxido de azufre mientras que en relación a las PM10 está en «nivel desfavorable» en Los Llanos de Aridane y en el resto de la isla en niveles razonablemente buenos. Por ello, Morcuende ha recomendado a los habitantes de Los Llanos de Aridane, Tazacorte, Tijarafe, Puntagorda y El Paso que se abstengan de salir a la calle y hacer ejercicio físico si presentan patologías cardiacas o respiratorias y al resto de personas que utilicen mascarillas FPP2. No ha ocultado que hay un «posible inicio del fin de volcán» pero hay que decirlo «con todos los cuidados» y esperar unos diez días para consolidar la «actividad nula» del volcán, al tiempo que ha apuntado que las coladas aún tienen temperaturas que rondan los 400ºC y tardarán en enfriarse. De hecho, ha comentado que «es probable que en un futuro más o menos cercano» se permita a muchos vecinos volver a sus viviendas «aunque no va a ser en breve» y para ello se estudian todos los parámetros, el principal de ellos los gases, que «pueden ser peligrosos», especialmente por altos índices de monóxido de carbono.

Alerta en la zona sur

En esa línea, ha apuntado que se están presentando "problemas" en personas que acuden a limpiar sus viviendas en zonas evacuadas, poniendo como un ejemplo que una persona ayer fue retirada con mareos en Puerto Naos. Así, ha dicho que es importante no entrar en zonas de cuevas, sótanos o aparcamientos subterráneos y airear las viviendas, y si se hace, deben ir acompañados por personal de emergencias que cuente con aparatos de medición de gases. Morcuende ha hecho especial hincapié en la zona sur de la emergencia, en los barrios más cercanos al cono y a las lenguas de lava que se están desgasificando, caso de Las Manchas, Jedey, Las norias o Puerto Naos, donde ya se han precintado aparcamientos subterráneos. Ha apuntado que la superficie afectada, según datos del IGN, es de 1.198 hectáreas, que suman 1.221 si se tiene en cuenta el cono, más 48 hectáreas de deltas lávicos --5 el que está al norte-- y una anchura entre coladas de unos 3.350 metros. En cuanto a los albergados se sitúan en 555, cuatro más que este martes, con 399 en el hotel de Fuencaliente, 69 en el de Los Llanos de Aridane y 87 en el H10 de Breña Baja, a los que se suman 43 personas en centros sociosanitarios.