Los reyes Felipe y Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, durante la recepción que han ofrecido este jueves en Barcelona a los premiados de la Fundación Princesa de Girona de 2021 y 2020. | Enric Fontcuberta

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El jefe del Govern catalán, Pere Aragonès, no asistió ni ninguno de sus consellers a la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona este jueves en Barcelona, en la que participaron los Reyes y sus hijas, al mantener el veto de su predecesor, Quim Torra, a los actos vinculados con la Corona. Aragonés, vicepresidente de honor de la fundación, anticipó su ausencia la pasada semana, alegando que tenía «otras cuestiones de importancia fundamental para el país» y que no iba a participar en «actos de vasallaje a la Monarquía». El dirigente de ERC coincidió dos veces con el Rey en las últimas dos semanas, primero en el foro del Cercle d’Economía y hace pocos días en la apertura del Mobile World Congress, sin participar en el recibimiento oficial a don Felipe.

La Generalitat no ha variado su postura a pesar de la nueva etapa de diálogo abierta con el Gobierno de Pedro Sánchez, quien confió en poder recuperar «la normalidad institucional».

En el acto de este jueves, los Reyes, la princesa Leonor y la infanta Sofía estaban acompañadas por la vicepresidenta primera del Ejecutivo, Carmen Calvo; por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, y por el de la Fundación La Caixa, Isidre Fainé. También asistieron la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera; y el líder del PSC, Salvador Illa.

Al Consistorio barcelonés le representó la tercera teniente de alcalde, la socialista Laia Bonet, ante la ausencia de la primera edil, Ada Colau, quien tampoco estuvo hace dos años.

Leonor de Borbón, que el 31 de octubre cumplirá 16 años, se estrenó en la ceremonia que tuvo lugar en noviembre de 2019, en la que fue su primera visita oficial a Catalunya. La Heredera aseguró que «proporcionar oportunidades» a las generaciones más jóvenes es «un deber que compromete a cualquier sociedad» y que la pandemia y sus consecuencias «lo hacen aún más necesario».

Por su parte, Felipe VI abogó por trabajar «estrechamente unidos» para avanzar y alejar la incertidumbre que ha afectado a tantos hogares españoles y, de manera especial, a la vida de los jóvenes tras la pandemia.