Jordi Cuixart. | Europa Press

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El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha asegurado este martes que llegará un momento en que España deberá reflexionar y preguntarse qué harán con él en el futuro, después de que lleve tres años y medio encarcelado por el proceso independentista que culminó con el 1-O.

«¿Qué harán conmigo? ¿Eliminarme? No pueden», ha subrayado en declaraciones a The New York Times, que destaca en portada la situación de Cuixart con un artículo titulado 'Los separatistas catalanes se convierten en un dolor de cabeza para España, incluso desde la cárcel'.

También ha reiterado que no pedirá perdón, que lo volvería a hacer y que es España la que «necesita cambiar» porque, a su juicio, lo que persigue es que él y el resto de presos del 1-O cambien sus ideales.

El rotativo asegura que para las autoridades españolas Cuixart es «un criminal peligroso, condenado por sedición» junto a otros líderes independentistas, mientras que para sus partidarios y a ojos de muchos países extranjeros es un preso político en el corazón de Europa, precisa.

El artículo también recoge declaraciones de la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, que rechaza que sean presos políticos y asegura que están en la cárcel porque son «políticos que han violado la ley».

Además, sostiene que es un caso que trajo dolorosos recuerdos en el país de otros movimientos independentistas, y hace referencia a los asesinatos del grupo terrorista ETA durante el conflicto Vasco, según puntualiza el periódico neoyorquino.

El texto incluye declaraciones del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que estuvo al frente del Govern en la jornada del 1-O, y él defiende que esta situación representa para España «un golpe duro y recuerda» épocas pasadas tales como la de la dictadura franquista, cuando se perseguía a oponentes políticos, expone.

También incorpora la opinión del eurodiputado de Cs Jordi Cañas, contrario a la independencia, que asegura que no puede perdonar a los líderes independentistas porque «han roto la sociedad catalana», y que ello ha provocado que tenga amigos con los que ya no se habla desde entonces.