Personal sanitario trabajando con test para detectar el coronavirus. | Efe

TW
8

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha confirmado este viernes el primer caso de variante brasileña de la covid-19 en la región, un hombre de 44 años que entró en España el pasado 29 de enero a través del Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas.

El hombre aterrizó con una prueba PCR negativa en origen, pero a su llegada al aeropuerto madrileño se le realizó un test de antígenos con resultado positivo.

Posteriormente, fue trasladado al Hospital General Universitario Gregorio Marañón donde se le hizo una PCR que dio resultado positivo, según ha informado el Gobierno regional en una nota de prensa.

El Consejo de Ministros aprobó el martes pasado aumentar las restricciones de entrada a España por vía aérea desde Brasil y Sudáfrica debido a las variantes detectadas de coronavirus.

Noticias relacionadas

La Comunidad de Madrid había vuelto a pedir el lunes al Gobierno la suspensión de los vuelos con Brasil e instó a hacer «un control estricto a los viajeros procedentes de Sudáfrica en tránsito», tras el hallazgo de nuevas variantes de la covid-19 en estos dos países.

Por otro lado, el primer caso de la variante sudafricana de la covid-19 confirmado en España fue detectado a principios del mes de enero en Galicia en un paciente de 30 años que había viajado a aquel país por motivos laborales.

La Comunidad de Madrid no tiene detectados casos de cepa sudafricana en la región, aunque hay uno sospechoso en estudio, según ha informado este viernes en rueda de prensa el viceconsejero madrileño de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero.

Por otro lado, ha señalado que en algunas áreas sanitarias de la Comunidad de Madrid la presencia de la variante británica alcanza el 20 % de los casos de coronavirus y en otras llega al 50 %.

El Ministerio de Sanidad ha admitido que existe «la posibilidad real» de que la variante británica del coronavirus, presente ya en 14 comunidades, pueda ser más grave y letal y ha advertido de que podría aparejar un aumento de la incidencia y, con ella, de las hospitalizaciones y la letalidad «en las próximas semanas».