Paciente atendido en la UCI de Son Llàtzer. | M. À. Cañellas - miquel a. cañellas

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El Ministerio de Sanidad ha actualizado la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID-19, incorporando que los casos que han requerido ingreso hospitalario podrán recibir el alta hospitalaria si su situación clínica lo permite aunque su PCR siga siendo positiva, pero deberán mantener aislamiento domiciliario con monitorización de su situación clínica «al menos 14 días desde el inicio de síntomas».

A partir de estos 14 días, siempre bajo criterio clínico, se podrá finalizar el aislamiento si han transcurrido tres días desde la resolución de la fiebre y el cuadro clínico. En la versión anterior de este documento, fechada a 25 de septiembre, Sanidad señalaba que tenían que pasar 10 días desde el alta hospitalaria, es decir, un período probablemente más largo para el paciente si se tiene en cuenta la media de estancia en hospitales por COVID-19.

En los casos de residentes en centros para mayores o en otros centros socio-sanitarios que no cumplan criterios de hospitalización y sean tratados en la residencia, se indicará aislamiento en los centros donde residan. A partir de ahora, el aislamiento se mantendrá hasta transcurridos tres días desde la resolución de la fiebre y del cuadro clínico con un mínimo de 14 días desde el inicio de los síntomas. Anteriormente, este período era de 10 días.

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En el personal sanitario y sociosanitario que haya requerido ingreso hospitalario, Sanidad establece que podrá recibir el alta hospitalaria si su situación clínica lo permite aunque su PCR siga siendo positiva, pero se deberá mantener aislamiento domiciliario con monitorización de su situación clínica al menos 14 días desde el inicio de síntomas. Antes, esta cuarentena era de al menos 10 días desde el alta hospitalaria.

A partir de estos 14 días, siempre bajo criterio clínico, este grupo podrá finalizar el aislamiento si han transcurrido tres días desde la resolución de la fiebre y el cuadro clínico. Estos trabajadores se podrán reincorporar a su puesto de trabajo tras 10 días del inicio de síntomas siempre que permanezcan asintomáticas sin síntomas respiratorios ni fiebre al menos 3 días y tras la realización de una prueba de diagnóstico que indique ausencia de transmisibilidad, bien sea por una determinación positiva de Ig G por una técnica de alto rendimiento o por una PCR negativa o que, aún siendo positiva, lo sea a un umbral de ciclos (Ct) elevado.

Por otra parte, la actualización de la Estrategia de Sanidad incorpora que los casos de reinfección serán estudiados por el Centro nacional de Microbiología para su caracterización y poder determinar si representan una nueva infección. Como ya estaba fijado anteriormente, este tipo de positivos no se declaran como nuevos casos, ya que «son objeto de estudio específico».

Por último, Sanidad determina que, ante las diferentes pruebas rápidas de detección de antígenos existentes en el mercado, solo deben utilizarse aquellas que cumplan los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de sensibilidad igual o mayor a 80 por ciento y especificidad igual o mayor a 97 por ciento, y que «hayan seguido estudios independientes de validación por laboratorios clínicos o de referencia a nivel nacional o internacional».