Jorge Fernández Díaz, en una imagen del pasado. | Efe

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El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha citado como imputado al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz en la pieza Kitchen, donde se investiga una supuesta trama parapolicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas en busca de documentos comprometedores para dirigentes del partido.

El magistrado atiende así la petición de la Fiscalía Anticorrupción y le emplaza para el próximo 30 de octubre, un día después de que comparezca quien fuese su número dos en el Ministerio, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, quien ya estaba imputado, pero que nunca ha prestado declaración.

A quien no cita de momento es a la ex secretaria general del PP y exministra María Dolores de Cospedal, cuya imputación pidieron los fiscales del caso al sospechar que habría tenido interés en que la operación Kitchen culminase con éxito.

Entiende el magistrado que antes de resolver sobre la citación de Cospedal y su marido, Ignacio López del Hierro, es preciso oír a Francisco Martínez, que ha manifestado su voluntad de comparecer y que anunció recientemente que contaría «todo» al juez.
Y afirma a su vez que el excomisario Andres Gómez Gordo, cuya supuesta vinculación con Cospedal y López del Hierro fue clave para la Fiscalía para pedir su imputación, exculpó a ambos ante el juez.

Con relación al exministro Fernández Díaz, para el magistrado su declaración es «necesaria, útil y pertinente», dado que las investigaciones practicadas hasta ahora permiten situar el centro nuclear de la operación en el Ministerio del Interior.

Desde allí, señala el auto, «se habría dirigido y coordinado toda la operativa, presuntamente con la participación directa del ministro y actuando por delegación de éste, al parecer, el secretario de Estado de Seguridad».

Así se desprende al menos, según el magistrado instructor, de los audios incautados al excomisario José Villarejo, de los mensajes transcritos y de diversa documentación.
Además de al exministro, el juez también cita como testigos al exdirector de Comunicación del Ministerio Juan José Esteban; al sacerdote Silverio Nieto, y a dos personas cercanas a Martínez, como quien fuese su director de Gabinete.

García Castellón, que enmarca la operación entre el 11 de enero de 2013 y el 18 de noviembre de 2016, ve «especialmente revelador» de la importancia de la excúpula del Ministerio en el desarrollo de la misma el pago a quien fuese chófer de la familia Bárcenas -supuestamente captado como confidente por Villarejo- de cantidades mensuales abonadas presuntamente con cargo a los fondos reservados procedente de Interior.

Esto «evidencia el conocimiento de los hechos por parte de mandos superiores del organismo», dice el magistrado, que subraya además el hecho de que Ríos obtuviese plaza como funcionario de Policía tras superar un proceso de oposición, extremo que requería necesariamente de la participación de cargos con capacidad de influencia suficiente en el Ministerio.

Además, prosigue el auto, el «manejo del informador/colaborador» por parte de Villarejo «parece traer causa de un encargo» hecho desde los órganos superiores o directivos del Ministerio.

Esta idea viene reforzada también por el hecho de que la carpeta de la operación, «KIT», estaba incluida en otra denominada «INTERIOR», y por la presunta participación de altos mandos policiales como el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino o el excomisario Enrique García Castaño, quien, al parecer, hacía «el trabajo de campo».

Alude también a la testifical de Miguel Ángel Bayo, entonces facultativo de la Dirección Adjunta Operativa y encargado de la gestión de los fondos reservados, cuyas manifestaciones evidenciaron «disfunciones e irregularidades en la gestión y el control de los fondos que habrían permitido su utilización ilícita, propiciando tanto la financiación de una operación policial intrínsecamente ilegal, como el enriquecimiento personal de altos mandos policiales».

En su auto, el juez reproduce algunos mensajes que se habrían cruzado Fernández Díaz y Martínez y que este último registró ante notario.

«Chófer B. Sergio Javier Rios Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)», le escribió Fernández Díaz el 13 julio de 2013 y más tarde le añadió: «Es importante». «La operación se hizo con éxito», decía otro mensaje del exministro del 18 de octubre de ese año.