Dos niñas, con mascarillas. | Julián Aguirre

TW
29

Los escolares de Educación Infantil y de los primeros cursos de Primaria no tendrán que mantener una distancia interpersonal de metro y medio para evitar contagios de coronavirus durante el próximo curso ni tampoco usar mascarillas en clase, al tratarse de grupos «estables de convivencia», según un documento del Gobierno con recomendaciones para adaptar la actividad de los centros educativos a partir de septiembre a las medidas sanitarias contra la pandemia.

Este documento, elaborado por los ministerios de Sanidad y Educación y Formación Profesional, se presentará este jueves a las comunidades autónomas en la reunión prevista de la Conferencia Sectorial de Educación, e incluye las recomendaciones que se trasladarán a los centros educativos para preparar la 'vuelta al cole' frente al coronavirus.

De este modo, el Gobierno relaja las medidas en los cursos con escolares de menor edad, donde el contacto entre los pequeños es frecuente. En concreto, no será necesario que mantener una distancia en todas las etapas de Educación Infantil, de 0 a 6 años, ni tampoco en los cuatro primeros cursos de Primaria, hasta los 10 años. En estos cursos, además, no existirá la obligación de utilizar la mascarilla en clase.

Además, en estos cursos se permitirán clases de hasta 20 alumnos, aunque el documento precisa que lo «ideal» es no superar los 15 escolares por aula. En Infantil y en los primeros cursos de Primaria se podrá «socializar sin mantener la distancia interpersonal de forma estricta», argumenta el Ministerio de Educación, porque «es un grupo de convivencia estable». «Esto posibilitará además el rastreo de contactos rápido y sencillo en el supuesto de que se diera algún caso», añade en un comunicado.

Metro y medio entre pupitres

Este miércoles, la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha avanzado que el Gobierno pretendía «flexibilizar» las medidas sanitarias para el próximo curso, en concreto en las etapas de Educación Infantil, para que todo el alumnado pueda regresar a clase en septiembre después de la suspensión de la docencia presencial decretada a mediados de marzo por el estado de alarma.

«Cuando los colegios cerraron no había información suficiente en relación al efecto que tienen los niños como transmisores del virus, y hemos concluido que no hay tal impacto o de tanta consideración», ha dicho la ministra en una entrevista a SER Catalunya, recordando que el Gobierno ha decidido reducir a metro y medio la distancia interpersonal que se aconseja en los centros educativos.

Noticias relacionadas

Los pupitres tendrán que estar separados a esa distancia en todos los cursos a partir del 5º de Primaria, indica el documento elaborado por Sanidad y Educación. Cuando esa separación no sea posible, el uso de mascarillas se impone como obligatorio, también cuando los estudiantes se levanten de su mesa.

El Gobierno planteará a las comunidades autónomas que los centros organicen «en la medida de lo posible» actividades educativas al aire libre en vez de espacios cerrados, que tendrán que ventilarse con frecuencia y «durante al menos cinco minutos al inicio de la jornada, al finalizar y entre clases».

«Cuando las condiciones meteorológicas y el edificio lo permitan se aconseja mantener las ventanas abiertas el mayor tiempo posible», indica el Gobierno, que establece como mínimo limpiar una vez al día las instalaciones escolares, aunque en el caso de los aseos se incrementa a tres veces al día.

Protocolo ante contagios

Este documento, en el que los gobiernos autonómicos podrán aportar medidas en la Conferencia Sectorial de Educación de este jueves, establece el protocolo a seguir en los centros cuando exista una sospecha de contagio por coronavirus.

En el caso de que un escolar presente síntomas de la COVID-19 habrá que trasladarle a un espacio separado de uso individual, se le colocará una mascarilla quirúrgica (tanto al que ha iniciado síntomas como a la persona que quede a su cuidado) y se contactará con la familia.

Además, el centro deberá llamar al centro de salud correspondiente y al Servicio de Prevención de Riesgo Laborales cuando los síntomas los presente un trabajador. «En caso de presentar síntomas de gravedad o dificultad respiratoria se llamará al 112. Salud Pública será la encargada de la identificación y seguimiento de los contactos según el protocolo de vigilancia y control vigente en la comunidad autónoma correspondiente», indica el documento elaborado por el Gobierno.