El miembro de la realeza ha querido disculparse tras hacerse pública su presencia en una fiesta que no debería haberse celebrado. | Efe

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El príncipe Joaquín de Bélgica está en el centro de la polémica después de revelarse su presencia en una fiesta privada en Andalucía, en pleno confinamiento decretado en virtud del estado de alarma por el coronavirus en España, a la que asistió después de volar a nuestro país y tomar un AVE en el momento en que los movimientos de personas estaban aún restringidos.

El miembro de la familia real belga pasa largos periodos en España, concretamente en Andalucía, pues su pareja es cordobesa. El confinamiento lo sorprendió en su país de origen y así pasó la mayor parte del mismo, hasta hace una semana.

El pasado lunes, según varios medios nacionales, Joaquín de Bélgica voló para estar cerca de su novia, Victoria Ortiz, y participó en una fiesta privada, junto a amigos y familiares que quisieron agasajarlo. Por el número de personas presentes esa fiesta no debió haberse celebrado.

La controversia se ha intensificado al conocerse que Joaquín de Bélgica sufre algunos síntomas de coronavirus. Los presentes a la reunión ilegal, una treintena de personas, han sido aislados como medida de precaución y las autoridades andaluzas investigan lo sucedido.

Con toda la polémica en ciernes el príncipe Joaquín ha reconocido que no respetó la cuarentena y ha pedido disculpas por lo sucedido.