El líder del PSOE y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa ofrecida en el Palacio de la Moncloa. | FERNANDO VILLAR

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El candidato a la investidura, Pedro Sánchez, convocará este lunes próximo al líder del PP, Pablo Casado, y a la nueva portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, a sendas reuniones por separado en el Congreso de los Diputados para hablar de la formación de gobierno.

Además, tiene intención de llamar a partir de la semana próxima a todos los presidentes autonómicos, incluido el catalán Quim Torra, con quien se negó a hablar por no condenar la violencia tras los disturbios callejeros que siguieron a la sentencia del juicio del 'procés'.

Así lo ha anunciado el propio Sánchez en una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa, en la que se ha establecido un límite de dos turnos de preguntas a los periodistas, lo que ha motivado la protesta de estos.

De manera paralela a sus encuentros con Casado y Arrimadas, la 'número dos' del PSOE y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, se entrevistará con el resto de formaciones políticas con representación en el Congreso de los Diputados con el objetivo de buscar una «mayoría más amplia» que permita la formación de gobierno en España, ha añadido Sánchez.

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Estos contactos de Lastra incluirán por vez primera a Vox y a EH Bildu, a quienes el PSOE vetó en su ronda de contactos anterior a la repetición de las elecciones el 10 de noviembre.

Sánchez, que ha dicho asumir con «honor» y «responsabilidad» la designación del Rey para intentar la investidura, ha explicado que si no inicia antes los contactos con los partidos políticos es porque mañana y el viernes ha de estar en una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno europeos defendiendo los intereses de España. SIN FECHA PARA LA INVESTIDURA

El jefe del Ejecutivo no ha sido capaz de aclarar si ve factible intentar una investidura antes de que acabe el año. «Lo primero es el qué y lo segundo el cuándo», ha señalado para sortear la pregunta, añadiendo que no se trata de algo que dependa en exclusiva del PSOE.
Más esquivo incluso ha sido cuando se le ha preguntado por las negociaciones en marcha con ERC, cuya abstención es imprescindible para que prospere el Gobierno de coalición acordado entre el PSOE y Unidas Podemos.

Apelando a la necesidad de que las negociaciones sean lo «suficientemente discretas», se ha limitado a señalar que, de alcanzarse un acuerdo con ERC, se hará «público y estará dentro del marco constitucional».

La última reunión negociadora entre el PSOE y ERC celebrada este martes en Barcelona encalló a la hora de hablar del instrumento que se utilizará para buscar la solución política a la situación en Cataluña.