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Las obras para retirar las concertinas en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla comenzarán antes de que termine este mes y supondrá además la construcción de nuevos tramos de vallado en las zonas de mayor vulnerabilidad con un incremento de hasta diez metros en su altura.

Según informa el Ministerio del Interior, las obras, en las que se invertirán 18 millones de euros, tendrán una duración de diez meses y permitirán la eliminación de las concertinas y su sustitución por otros elementos «más seguros y menos cruentos».

Se trata de una de las medidas del Plan de Refuerzo y Modernización del Sistema de Protección Fronteriza Terrestre en Ceuta y Melilla aprobado en Consejo de Ministros en enero de este año, que contaba con un presupuesto de 32 millones de euros.

Del total del presupuesto (en concreto 17,8 millones), 8,3 millones se destinarán en la valla de Ceuta y 9,5 en la de Melilla, supondrán un refuerzo de la seguridad en toda la valla fronteriza.

Una inversión que, según Interior, permitirán «la sustitución de las concertinas y las sirgas tridimensionales en todo el perímetro por otros elementos más seguros y menos lesivos».

Esta actuación forma parte de un plan pera incrementar la seguridad del perímetro fronterizo, ya que, según subraya Interior, desde 2006 solo se han hecho reformas concretas para reparar daños producidos por la climatología o por las entradas, a veces masivas, de personas.

De este modo, añade el Ministerio, la actuación en las vallas es «la primera de entidad estructural y modernización tecnológica que se lleva a cabo en los últimos 13 años».

Antes de emprender esta actuación se ha llevado a cabo un estudio técnico completo de la situación actual de las infraestructuras fronterizas, con la identificación de los tramos de actuación teniendo en cuenta los puntos más vulnerables.

El estudio se ha centrado en la búsqueda, análisis y evaluación de alternativas técnicas y ha hecho una propuesta de solución a la vista de las alternativas evaluadas, si bien no ha trascendido la medida de sustitución acordada.

Ha sido la empresa pública Ingeniería de Sistemas para la Defensa de España (ISDEFE), dependiente del Ministerio de Defensa, la encargada de ese estudio.

Y se ha hecho ante la necesidad de reforzar y modernizar el sistema de protección fronteriza terrestre de las dos ciudades autónomas, para lo que se aprobó el citado plan.

Dentro de ese plan, las obras en la valla fronteriza «son las de mayor trascendencia, tanto desde un punto de vista operativo y de lucha contra las redes de tráfico de personas, como por la mayor complejidad técnica en su ejecución», insiste Interior.

El Ministerio ha encargado la ejecución de las obras a la empresa de Transformación Agraria S.A.(TRAGSA) como medio propio de la Administración General del Estado, que llevará a cabo a partir de este mismo mes la recimentación del vallado y la sustitución de las concertinas, así como la construcción de nuevos tramos en las zonas de mayor vulnerabilidad, con un incremento de altura de hasta diez metros.

Además de este refuerzo de la valla, ya han sido ejecutadas dos de las intervenciones del plan. Una de ellas el nuevo sistema de circuito cerrado de televisión en el perímetro fronterizo de Ceuta, que incluye 66 cámaras, 14 de ellas térmicas, y que está operativo desde mayo de 2019.

La otra es la instalación de sistemas de reconocimiento facial en los puestos fronterizos de El Tarajal (Ceuta) y Beni Enzar, Barrio Chino, Mariguari y Farhana (Melilla).

En proceso de ejecución se encuentran las obras de adecuación de las zonas de tránsito de peatones y otras mejoras en el puesto fronterizo de El Tarajal, así como la instalación de una nueva red de fibra óptica y ampliación del sistema de circuito cerrado de televisión en el perímetro fronterizo de Melilla.

Para desarrollar este proyecto se han mantenido diferentes reuniones de coordinación con las fuerzas de seguridad del Estado y las delegaciones del Gobierno a fin de reforzar la seguridad del vallado durante la ejecución de las obras.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado puntualmente a su homólogo marroquí de todas y cada una de las actuaciones, además de la necesidad de coordinación en las medidas de seguridad precisas a ambos lados de la frontera durante el periodo de realización de las obras.