La portavoz de Unidas Podemos Ione Belarra. | Ballesteros

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La portavoz adjunta de Unidas Podemos en el Congreso, Ione Belarra, ha asegurado que su partido considera que hay margen hasta septiembre para poder negociar con el PSOE un Gobierno de coalición y, por ello, mantienen la mano tendida.

Belarra, en declaraciones en el Congreso tras la fallida investidura de Sánchez, ha recalcado que su partido siempre ha estado abierto a negociar y lo va a seguir estando, y ha advertido al candidato socialista de que no tiene ningún motivo para amenazar a los españoles con una repetición electoral.

«Es una irresponsabilidad poner eso sobre la mesa», ha añadido antes de lamentar que Sánchez no haya hecho «sus deberes» y sólo haya conseguido un apoyo más que el de los diputados socialistas (en referencia al parlamentario del PRC) a la candidatura que ha presentado.

Para la portavoz de Unidas Podemos, Sánchez sólo ha puesto excusas ante las facilidades que le ha dado su fuerza política para llegar a un acuerdo y tiene que dejar de hacerlo para que sea posible un Gobierno de coalición en septiembre.

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También las confluencias catalana y gallega han coincidido en que «es un día triste», pero que la votación de hoy «no es el final de nada», como ha señalado el representante de En Común Podem, Jaume Asens.

En su opinión, en estas últimas jornadas, «hemos asistido a un espectáculo de 'marketing' electoral, tacticismo compulsivo y política de trinchera de bajo nivel», pero no por ello ha considerado rotas las negociaciones.

«Nosotros vamos a responder con mano extendida para llegar a ese acuerdo que esperan y desean todos los votantes de los partidos de izquierdas», ha asegurado.

Por su parte, la representante de la confluencia Galicia En Común, Yolanda Díaz, ha señalado que lo ocurrido «se estudiará en las facultades de políticas», ya que la negociación ha sido «una carrera de obstáculos como nunca se ha visto».

No obstante, también se ha mostrado confiada en que «es posible salir de este atolladero y sería bueno que el PSOE no anteponga sus intereses partidarios a los del país». Por ello, ha concluido que «mano tendida; si quieren, se puede».