El presidente del Colegio de Médicos de Madrid ha dicho que la sanción ya está interpuesta y que no hay que caer en el «linchamiento», aunque ha asegurado que se debe hacer un llamamiento a la «responsabilidad». | Pixabay

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El Colegio de Médicos de Madrid (ICOMEM) ha inhabilitado para el ejercicio de la práctica médica por un periodo de 364 días a una pediatra que había sido denunciada por recomendar no vacunar a niños y embarazadas al vincular su administración con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

El presidente del Colegio de Médicos de Madrid, Miguel Ángel Sánchez Chillón, ha confirmado a Europa Press, tal y como ha adelantado el diario El País, que la institución colegial ha acordado la inhabilitación por este espacio de tiempo al considerar que esta facultativa ha incurrido en una práctica tipificada de «muy grave» por el código deontológico, al incurrir en prácticas que constituyen un «riesgo» para la salud.

El año pasado, según ha relatado, la Confederación Autismo España interpuso una denuncia contra esta pediatra que fue trasladada a la comisión deontológica del ICOMEM, que nombró un instructor para el expediente sancionador abierto que arrojó conclusiones favorables a esta sanción interpuerta el pasado 13 de junio.

Así, el código tipifica que puede haber una sanción económica o de prohibición de ejercer la profesión médica de forma temporal, optando la institución por esta última por un periodo de 364 días. Esta inhabilitación ha sido trasladada a la Consejería de Sanidad y a la Organización Médica Colegial, en el caso de que la pediatra optara por trasladarse a otra comunidad autónoma.

Las conclusiones del expediente concluyen que esta facultativa recomendó que no se pusieran una serie de vacunas e incluso pidió públicamente que varias de ellas se retiraran de la circulación. En el proceso abierto, según ha explicado Sánchez Chillón, la pediatra se «reafirmó en esa actitud».

El presidente del Colegio de Médicos de Madrid ha dicho que la sanción ya está interpuesta y que no hay que caer en el «linchamiento», si bien ha asegurado que se debe hacer un llamamiento a la «responsabilidad» para denunciar este tipo de conductas que supone difusión de «información falsa» sobre la atención sanitaria y «ponen en riesgo la salud».

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Por su parte, la Confederación Autismo España ha señalado que esta pediatra ha trabajado de manera «intensa» durante los últimos meses en la limitación de la divulgación de contenido y la «promoción de productos sin evidencia científica», cuya difusión supone un «importante perjuicio para las personas con Trastorno del Espectro del Autismo» y sus familias.

Tras detectar «prácticas inadecuadas» con respecto a divulgación de información acerca del origen y la intervención en TEA por parte de la pediatra, se realizó por parte de la entidad «un amplio dossier informativo» que fue trasladado al Colegio Oficial de Médicos de Madrid ante sus manifestaciones «carentes de base científica».

Así, en agosto denunció que expuso en medios de comunicación tesis «completamente inadecuadas acerca de la vacunación y su efecto en el origen del TEA, y la realización explícita de recomendaciones acerca de la no vacunación de niños, personas con autismo y embarazadas».

Junto a ello, incurrió en la «difusión de tratamientos e intervenciones carentes de total evidencia y con importantes riesgos para la salud de las personas».

Sobre este caso, la Confederación Autismo España recalca que la «existencia de voces contrarias a la evidencia científica, que divulgan postulados que pueden resultar altamente perjudiciales para las personas con TEA y sus familias es altamente negativo para la salud personal y la salud pública».

«Esta información no sólo impacta de forma individual en un colectivo vulnerable, de manera que puede favorecer el retraso o abandono de tratamientos realmente eficaces, suponer un riesgo para la salud, generar falsas expectativas con un elevado coste emocional, así como implicar un importante coste económico. Existe igualmente un impacto en la salud pública, de forma que supone una desinformación de la población general y genera confusión», ahonda.

Por tanto, agradece al Colegio de Médicos de Madrid su postura ante «las pseudoterapias y la defensa de la evidencia científica en la divulgación de contenidos sobre el TEA». Mediante diversos escritos, la facultativa inhabilitada ha sostenidos que las vacunas están relacionadas con el autismo. También difundió vídeos sobre 'pseudoterapias' y aconsejaba a padres no vacunar a los menores.