Independentismo catalán

Dos testigos se contradicen sobre si debían facturar a la Generalitat el encargo de carteles para el 1-O

| Madrid |

Valorar:
preload
E Tribunal Supremo con la intervención de José Oriol González, propietario de la empresa Buzoneo Directo, durante la sesión del juicio del 'procés' celebrada este martes con las declaraciones de testigos, centrada en empresas y personas que presuntamente tuvieron encargos del Gobierno de la Generalitat de cara al referéndum ilegal del 1-O.

E Tribunal Supremo con la intervención de José Oriol González, propietario de la empresa Buzoneo Directo, durante la sesión del juicio del 'procés' celebrada este martes con las declaraciones de testigos, centrada en empresas y personas que presuntamente tuvieron encargos del Gobierno de la Generalitat de cara al referéndum ilegal del 1-O.

Tribunal Supremo

Dos testigos que han comparecido este martes en el Tribunal Supremo en el juicio por el proceso independentista en Cataluña, el director comercial de una imprenta y el diseñador gráfico al que se hizo el encargo, han ofrecido versiones contradictorias sobre si se debía facturar a la Generalitat el encargo de material publicitario para el referéndum del 1 de octubre de 2017, concretamente del anuncio conocido como de 'las vías del tren'.

Se da la circunstancia de que ambos testigos han comparecido ante el tribunal que juzga el 'procés' de forma consecutiva, de modo que los magistrados han podido presenciar claramente la versión contradictoria que ofrecían uno y otro en sus declaraciones en calidad de testigos para ofrecer información sobre las campañas del referéndum y saber así si se financiaron con dinero público.

El primero en comparecer, a las 16.00 horas, ha sido el diseñador gráfico y excoordinador de acción política de ERC en Badalona Enric Vidal, quien ha explicado a preguntas del fiscal Jaime Moreno que «un tal Toni» se puso en contacto con él para pedirle que «redimensionara tamaños» del cartel de 'las vías del tren' que llamaba a votar el 1-O.

Asimismo, le indicó los números de teléfono de las imprentas Global Solutions, Artyplan y Marc Marty como sugerencia para encargar la impresión del material.

Según ha explicado Vidal, esta persona le llamó para hacerle el pedido y después se reunió con él, a primeros de septiembre de 2017, en el hotel Colón de Barcelona, sin que le diese más datos de identificación. Ha señalado que en este encuentro, el tal Toni le entregó un usb donde estaba almacenado el cartel y no se especificó «ningún precio».

«DESPUÉS DE VER EL PANORAMA»

El diseñador ha negado que en ese momento sospechase algo sobre cómo se hizo el encargo y ha indicado que sólo vio que el cartel tenía relación con el referéndum cuando abrió el proyecto y vio el logotipo de la Generalitat. Ha admitido que realizó el trabajo, pero que no recibió ninguna contraprestación por ello porque «después de ver el panorama, uno no se esfuerza por cobrar».

Preguntado por la Fiscalía si el tal Toni podía ser Antoni Molons --exresponsable de Difusión de la Generalitat y también citado como testigo en este juicio--, Vidal ha dicho que no le conocía pero que después de su reunión, «por las noticias», vio a «un señor» que pudo relacionar con el encargo. «Supuse que era él», ha añadido.

El nombre de Toni salió a relucir también en la sesión del juicio del lunes en boca del exdirector de Producción de Unipost Francisco Juan Fuentes, que fue interrogado en relación con el encargo que recibió esta empresa --que finalmente no llegó a realizarse-- para la distribución de unos sobres que resultaron ser más de 45.000 tarjetas censales dirigidas a personas que iban a constituir las mesas electorales del referéndum ilegal.

Enric Vidal ha manifestado varias veces durante su comparecencia que en ningún momento dijo a los representantes de las empresas impresoras que el pedido se facturaría a la Generalitat ni que provenía de Òmnium Cultural, entidad soberanista de la que ha reconocido ser socio desde hace «15 ó 16 años».

Sin embargo, el comercial de Artyplan Enric Marí ha declarado inmediatamente después de Vidal y ha ofrecido una versión completamente distinta de ese encargo. Según su versión, fue el responsable de comunicación de Òmnium, Aitor Sampere, quien le llamó pidiendo el presupuesto de un pedido «de volumen considerable» que incluía dipticos y carteles de publicidad, entre otras cosas. Eso sí, ha remarcado que él no se encargó personalmente de calcular el coste, ya que esa labor corresponde al departamento de producción.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Artyplan elaboró 400.000 dípticos, 26.000 folletos y 30.000 carteles, material que forma parte de un lote más grande de encargos a varias empresas por parte de Òmnium, tal y como consta en el sumario de la causa que investiga la organización del 1-O en el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona.

FACTURAR A ANC Y PARTIDOS POLÍTICOS

Días después, Marí recibió la llamada de Vidal, quien le dijo que llamaba en relación al «presupuesto del pedido de Òmnium», y que por esas referencias se reunió con él en una librería-cafetería de Barcelona. Marí ha explicado que la entidad soberanista es cliente de Artyplan desde 2004 y que ha encargado numerosos trabajos a la empresa. La mayoría de las veces esos proyectos se facturaban a la organización, pero había «excepciones», pues «a veces» se les comunicaba que debían «facturar a la ANC (Asamblea Nacional Catalana) y a partidos políticos», aunque no ha especificado cuáles.

En todo caso, Marí ha dicho que para el anuncio de 'las vías del tren' en concreto Enric Vidal le dijo que debía facturar a la Generalitat. «¿Le dijo que girara las facturas a la Generalitat?», ha querido saber la fiscal. «Sí», ha contestado Marí, aunque no ha podido concretar a qué departamento en concreto. De todas formas, ha indicado que finalmente el trabajo no se cobró y fue intervenido por la Guardia Civil.

A diferencia de Vidal, que ha asegurado que el tal Toni no le indicó ninguna fecha para realizar el encargo y que no había urgencia para acabarlo, Marí ha afirmado que el diseñador sí que le dijo que el proyecto era «urgente» y que debía terminarse a tiempo para el referéndum del 1-O.

Otra contradicción entre ambos testigos ha venido cuando se les ha preguntado por los riesgos que entrañaba el encargo: mientras Vidal lo ha negado, Marí ha explicado que el hecho de que se utilizaran tres empresas para la impresión minimizaba los riesgos por si intervenía la Guardia Civil.

Comentar

* Campos obligatorios

De momento no hay comentarios.