El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, abandona el hemicíclo durante la sesión de control al Ejecutivo. | Ballesteros

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que «antes de final de año» el Ejecutivo «cumplirá» y «trabajará en plazo» para presentar a la Cámara los presupuestos generales del Estado para 2019, las cuentas que -ha dicho- «necesita el país».

En la sesión de control del Congreso, Sánchez ha ofrecido al líder del PP, Pablo Casado, negociar para «mejorar» los presupuestos si está dispuesto a hacerlo «desde la moderación y el diálogo», pero también le ha advertido de que si sigue haciendo una oposición de gesticulación, y no una oposición útil con sentido de Estado, «lo pagará en las urnas».

Casado, por su parte, ha ironizado sobre los cambios de opinión del jefe del Ejecutivo al pedirle que «haga caso al otro señor Sánchez, se ponga de acuerdo con él» y convoque elecciones. «Y, presente a quien presente de los dos, ganaremos los españoles echándole del Gobierno», ha añadido.

El líder del PP ha basado su pregunta en la «disociación de personalidad» de Sánchez que admitió la vicepresidenta, Carmen Calvo, cuando dijo que la opinión del presidente sobre el delito de rebelión para los responsables del «procés» no era la misma antes de llegar a la Moncloa.

Por eso ha instado a Sánchez a explicar qué va a hacer con los presupuestos teniendo cuenta que «ha intentado engañar a Bruselas» con su borrador de las cuentas y que cuando ha visto que «no colaba» sugiere ahora que puede prorrogar los presupuestos del Gobierno de Mariano Rajoy a pesar de calificarlos de «antisociales».

Casado le ha recordado al presidente que cuando se reunieron en agosto le propuso tres acuerdos, entre ellos el de unos presupuestos basados en una política económica «responsable», pero Sánchez ha optado por negociarlos con Podemos subiendo los impuestos y el déficit y «arriesgando» el empleo.

También le ha dicho que propuso aplicar de nuevo el artículo 155 de la Constitución en Cataluña pero Sánchez optó por echar «más madera, poner 1.600 millones de euros más para Torra», que sigue creando estructuras de Estado.

Y lo tercero que propuso, ha señalado, fue un pacto educativo, pero ahora Sánchez anuncia que quiere «cargarse» la educación concertada, la libertad de elección o la evaluación pública de conocimientos y «poner en manos de las autonomías desleales la política lingüística».

«Si fuera responsable pactaría más con los partidos que defendemos a España y menos con los que quieren romperla», le ha dicho Casado a Sánchez, a quien también ha reprochado el voto negativo del PSOE a la proposición de ley de símbolos del PP o su negativa a la apuesta de los populares para prohibir los indultos a los condenados por rebelión.

En su respuesta, y tras escuchar a Casado pedirle de nuevo elecciones, Sánchez ha preguntado al líder del PP «qué prisa tiene» en «perder los comicios».

Y le ha dicho que «no se preocupe» porque habrá elecciones y entonces podrán «debatir».
Sánchez ha señalado que en política «no se puede sorber y soplar al mismo tiempo» y, por tanto, no se puede acusar al Gobierno de ser cómplice de los independentistas, cuando éstos también le acusan de «ser cómplice con los que reprimen al supuesto pueblo catalán».

Para el presidente del Gobierno, son precisamente los populares y los independentistas los que son «cómplices» de la «confrontación política y del agravio territorial». «Ésta es la gran verdad de todo el debate que están manteniendo», ha añadido.

«Yo creo que desde la moderación, desde el sentido común, el diálogo y el respeto se puede construir un proyecto político y usted no lo está haciendo», le ha dicho el presidente del Gobierno al líder del PP.

Ha añadido que los presupuestos que ha propuesto el Gobierno son, «antes de ideológicos, de puro sentido común» porque «son buenos para este país» y «reducen el déficit público y la deuda pública».

También ha destacado que las cuentas que va a presentar el Gobierno «aumentan todo lo que tiene que ver con el sistema nacional de dependencia, la salud o las becas» y «recupera subsidios» que el PP recortó, como los destinados a desempleados mayores de 50 años.

«Si usted desde la moderación, el diálogo, el sentido común y el respeto está dispuesto a sentarse con el Gobierno para mejorar esta propuesta de presupuestos, nosotros desde luego le tendemos la mano», le ha dicho Sánchez a Casado, a quien ha insistido en que, si por el contrario, insiste en su oposición de gestos y sin sentido de Estado acabará pagándolo en las próximas elecciones.