Pere Navarro, Director General de Tráfico. | Maria Nadal

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El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha anunciado este lunes que el Gobierno está estudiando subir la sanción por chatear con el móvil mientras se conduce. En concreto, plantea una retirada de entre 4 y 6 puntos en lugar de los 3 que actualmente supone la multa por este tipo de acción al volante.

«Chatear conduciendo con el móvil, de 3 puntos va a subir a más puntos, entre 4 y 6 está la discusión; si es el tema de máxima alarma, tendrá que tener su reflejo», ha afirmado Navarro en una entrevista para Cadena Ser.

Según ha indicado, el actual permiso por puntos del que fue uno de los impulsores, supuso «un antes y un después» cuando entró en vigor en 2006 porque «dio visibilidad a la política de la Seguridad Vial», pero ha recordado la necesidad de «aprovechar la experiencia acumulada para ponerlo al día», ya que «han pasado 12 años». «Para que tenga credibilidad un discurso, tiene que haber medidas, con el discurso no es suficiente, y una movilización social», ha añadido.

De hecho, ha hecho hincapié en que desde 2016, las distracciones se han posicionado como primera causa de accidente mortal en España, por delante incluso del consumo de alcohol o la velocidad. «Estas distracciones tienen un nombre, el uso excesivo o inadecuado del móvil», ha alertado Navarro, que además advierte de que se trata de «un problema generalizado en Europa».

Igualmente, ha alertado de que no es menos «nocivo» hablar por teléfono al volante con el 'manos libres', puesto que a su juicio, el simple hecho de estar hablando supone una mayor distracción que si se tiene el dispositivo móvil en la mano. «El 'manos libres' no ha sido una buena idea, punto», opina.

Navarro ha lamentado también que la industria tecnológica no admitiera la sugerencia de la DGT de no permitir escribir una dirección en un navegador o GPS mientras el coche está en marcha. «Es tal la potencia de la industria que no lo pudimos conseguir», ha dicho.

Otra de las medidas que Navarro ya anunció que se estaba planteando era que las compañías de telefonía generalicen el 'modo coche' como el 'modo avión' para evitar las distracciones en carretera. Preguntado sobre esto, ha insistido en que «todos» los fabricantes de telefonía «van a tener que mover ficha», realizar una acción de responsabilidad social corporativa, para «atender los problemas que puede haber creado un uso excesivo» de sus productos.

Con respecto a la tasa de alcohol permitida para conducir, el director general de Tráfico no es partidario de aplicar la tasa cero, pues ha manifestado que aquellos países donde se aplica «no tienen mejor resultados ni de lejos» y que, por ejemplo, países como Suecia, Reino Unido u Holanda, «grandes referentes» en materia de Seguridad Vial, tienen la misma tasa que España. «El tema no es rebajarla, sino que se cumpla», advierte Navarro, que tampoco está de acuerdo en incorporar alcoholímetros en los coches y que incide en que una de las prioridades de la DGT es atajar el tema de las distracciones.

Por otro lado, el responsable de la DGT ha reconocido no ser un «especialista» en el tema de las drogas al volante, pero ha insistido en lo seria que es la conducción. «Puedes tener un accidente y matar a otro, como lo hagas, tu vida se ha acabado, no puedes dormir, mirarte al espejo, tienes antecedentes penales, es tal el drama que a partir de aquí su vida se rompe», ha descrito.

Para Navarro, la edad no supone en sí un factor de peligrosidad al volante. «El conductor, si está educado en valores y es consciente de que comparte la vía pública con los demás, que no esta solo, y de que hay unas normas que no son un capricho, si ha crecido con esta cultura de compartir y valores, no tiene por qué serlo», explica. Es más, admite que quienes suponen un mayor peligro en la carretera, en relación al consumo de alcohol, son las personas de entre 45 y 55 años.

Navarro también ha criticado el «deterioro» de los últimos años en los servicios públicos en España, que en Seguridad Vial ha sido «muy visible» porque su indicador es el número de fallecidos, y dice que ha faltado sensibilización. «España tiene problemas, como todo el mundo, pero pocos problemas le cuestan a este país 1.830 muertos al año, y 9.500 heridos graves», lamenta Navarro, que considera que España «no es un país rico» y por tanto no se puede «hacer cualquier cosa».

Por último, ha expresado su opinión sobre el conflicto de los taxistas. «Ojo con utilizar la presión a los turistas para los intereses individuales porque afecta a la actividad económica: es tirar piedras sobre el propio tejado», ha zanjado Navarro, que ha recordado que España vive del turismo y de los turistas.