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El Instituto Metropolitano del Taxi de Barcelona (Imet) ha endurecido la regulación de la vestimenta de los taxistas y no permitirá que vayan con bermudas, tirantes, chándal, ropa deportiva ni chancletas con el objetivo de mejorar la imagen del colectivo, según ha informado este organismo.

El último consejo de administración del Imet aprobó la modificación del artículo 42 del reglamento del taxi porque la norma vigente dejaba demasiadas cuestiones a la libre interpretación, según publica este miércoles La Vanguardia.
Así lo considera la gerente del Imet, María Teresa Carrillo, que ha explicado que el objetivo de la modificación es «buscar una interpretación más clara» por parte de los taxistas, ya que había disconformidad en lo que se consideraba adecuado o no.

«Está prohibida expresamente la prestación del servicio con camisetas de tirantes, chándal, ropa deportiva, pantalones cortos y bermudas. No se acepta ningún calzado que pueda suponer un problema para la seguridad vial durante la conducción y, en concreto, no se acepta el uso de chanclas», establece el nuevo artículo 42, aprobado hace una semana.

Hasta ahora, la normativa establecía que la vestimenta de los taxistas debía adecuarse a las normas sociales, es decir, se limitaba a que ésta no oliera mal ni estuviera sucia.

La medida está pendiente de ser aprobada de forma inicial por el consejo metropolitano del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y podría entrar en vigor este verano.

Además, Carrillo ha explicado que la medida adoptada se enmarca dentro de la voluntad del AMB «de ir mejorando la calidad del servicio».

Medida bien recibida

Carrillo ha asegurado que se ha trabajado junto a la Taula Tècnica del Taxi y que la iniciativa ha sido bien recibida: «El colectivo está a favor porque quiere mejorar la imagen».

El portavoz de la asociación profesional de taxistas Elite Taxi de Barcelona Cesc Roca también ha asegurado que la medida ha sido bien recibida desde el colectivo.

En declaraciones a Europa Press, Roca ha valorado que «no es una gran novedad porque se trata de un refuerzo para que la gente lo tenga presente y va dirigido a una minoría de taxistas que incumple esta normativa».

Además, ha explicado que se trata de una demanda del propio sector y que una parte incluso cree que «se han quedado cortos», ya que la manera de dar una mejor imagen corporativa del cuerpo sería llevar un mismo uniforme.

«Tenemos la intención de que mejore la imagen corporativa de los taxistas, pero depende de la administración», ha concluido Roca, que ha asegurado que desde Elite Taxi ya se ha planteado al Imet la idea del uniforme.