El equipo de Susana Díaz llega a la sede de Ferraz con los avales. | Juan Carlos Hidalgo

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La candidatura del ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez sorprendió ayer con la entrega de 57.369 avales, solo 5.213 menos de los 62.617 presentados por la presidenta andaluza Susana Díaz y 16.000 más de los 41.338 que él mismo consiguió en las primarias de 2014, pese a que la presidenta andaluza hizo alarde durante la campaña para las primarias del respaldo del aparato del partido, con la presencia en sus actos de los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero y de otros pesos pesados del partido.

Sánchez superó así todas las expectativas y frustró los planes de Díaz de «arrasar» para demostrar su fortaleza, mientras que el tercer candidato, Patxi López, cumplió su palabra de no entrar en una «guerra de avales» y entregó solo 12.000 firmas, casi 3.000 más de las 9.368 exigidas para participar en la competición, a modo de «colchón de seguridad por si hubiera algún problema de duplicidades».

Los datos, a falta de su verificación por parte de la gestora, indican una fuerte movilización, ya que supondrían que el 71,2 % de los 188.000 militantes del PSOE ha avalado a alguno de los tres candidatos, el doble que en 2014, cuando compitieron Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.

El representante de la candidatura de Sánchez, el secretario de Organización de los socialistas navarros, Santos Cerdán, hizo hincapié en que ellos no cuentan con los «aparatos con que cuentan otros», en alusión a Díaz, sino que su forma de recoger avales ha sido «montar mesas y que se formen filas» para firmar.

El equipo de Sánchez mantuvo hasta el final la expectación por saber el número de avales conseguidos y, hasta que Cerdán no sacó de su bolsillo un papel con la cifra escrita, los militantes que le acompañaban no conocieron el dato, por lo que rompieron en aplausos al escucharlo.