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La princesa Inés de Borbón-Dos Sicilias, prima del Rey Juan Carlos, ha desvelado ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco que se acogió a la amnistía fiscal para regularizar los fondos de la herencia que su padre, el infante Alfonso, le dejó en el banco suizo Lombard Odier. «Si me pregunta por el blanqueo, no tengo ni torta idea», añadió.

La princesa se pronunció así durante el interrogatorio que prestó el pasado 3 de febrero en calidad de investigada por un posible delito de blanqueo de capitales cometido a raíz de tres movimientos por valor de 69.000 euros que registró su cuenta suiza entre 2008 y 2011.

La declaración comienza con la pregunta del instructor del 'caso Púnica' interesándose por qué patrimonio tiene la princesa, a lo que esta responde: «Ninguno, mis cinco hijos». Acto seguido, aclara que no dispone de bienes inmuebles ni de valores bursátiles, tan solo de una herencia guardada en Ginebra.

«Mi padre era infante de España y cuando le echaron en la República, se fue a Suiza a vivir», explica la compareciente, para señalar que desconoce a qué actividad se dedicaba su progenitor, ni a cuánto ascendía el legado tras la muerte de este en 1964. «Estábamos hablando de otra época. No nos dejaban preguntar», añade.

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Acto seguido, Inés de Borbón señala que no habla de «cosas de dinero» con su familia y que tan solo sus hijos le aconsejaron regularizar la herencia depositada en el país helvético en 2012. «Lo hice por mi cuenta, me asesoró Javier Martín», precisa, para agregar que este era su gestor en el Lombard Odier.

Relata que a partir del año 2000 pidió a Javier Martín que le entregara en su domicilio el dinero que ella guardaba en esa cuenta y que este «dos o tres veces» al año le trajo cantidades que oscilaban entre los 5.000 y los 10.000 euros. Según dijo, ella se limitaba a estampar una firma en un documento, sin preguntar por qué el gestor le entregaba euros si ella disponía de francos suizos.

Al ser preguntada si conoció los ingresos de 69.000 euros que registró su cuenta suiza y que habrían permitido que otras personas sacaran dinero de España para ocultarlo a Hacienda, la investigada asegura no tener «ni idea» de esta operación y añade que tenía «plena confianza» en su gestor.

«Yo iba detrás del señor Martín, él me movía todo», sostiene, para concluir que la cuenta figuraba a su nombre, no al de ninguna sociedad y que tampoco conoce a la empresa de Costa Rica que transfirió dinero a su depósito.