La inestabilidad en el empleo y los bajos salarios hacen peligrar para muchos la recuperación. | Joan Torres

TW
14

Casi la mitad de los españoles vivirá en situación precaria o en riesgo permanente de caer en la pobreza aunque se supere la crisis, advierte el informe sobre «El estado social de la nación 2015», que alerta del aumento de las familias «pluridesahuciadas».

El informe, realizado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, se presenta como una contrarréplica al debate de la nación del Parlamento y analiza los efectos en las personas y las dinámicas sociales de las políticas aplicadas para salir de la crisis.

«En el extremo de la crueldad legal e institucional están las personas pluridesahuciadas: sufrieron un desahucio de su vivienda en propiedad por impago de la hipoteca, meses o años después otro desahucio por impago de alquiler y, ya sin ingresos o con ingresos reducidos, se ven abocados a ocupar viviendas vacías, enfrentándose a desalojos», ha explicado uno de los autores del estudio, Luis Barriga.

De momento, es imposible cuantificar cuántas familias se encuentran en esa situación, pero según esta organización, crece de forma alarmante.

«La inestabilidad en el empleo y los bajos salarios harán que casi la mitad de la población viva en situación precaria», pronostica el estudio, que recuerda que la mitad de los trabajadores -8 millones- cobran menos de mil euros al mes, que uno de cada tres hogares tienen dificultades para terminarlo y que la mitad de las familias tienen algún tipo de deuda financiera.

El informe comienza con la carta que una mujer valenciana envió a un periódico en la que manifiesta que pasa hambre y que sobrevive gracias a su familia y a sus amigos y que dirige a los políticos, a los que pide que asuman las responsabilidades de sus políticas sociales.

Se trata de uno de los rostros de las cifras oficiales: 14 millones de personas viven en situación técnica de pobreza y de ellos 6 millones en pobreza extrema, 40.000 familias fueron desalojadas de su vivienda por impago de hipoteca o de la renta en el último año y en 731.000 hogares no entra ningún ingreso.

El informe dibuja una nueva estructura social consecuencia del elevado desempleo, la precariedad laboral, bajos salarios y los recortes en la protección social -4.970 millones de euros en 3 años-.

«Ha habido una guerra, se ha disparado a los sistemas compensatorios, que son los que evitan los riesgos de caer en la exclusión social», ha opinado Barriga, por lo que millones de personas corren el peligro «ante un ERE o por una situación precaria» de caer en el grupo instalado en la pobreza.

La asociación de directores y gerentes de servicios sociales ha trasladado para su debate a los grupos políticos, sindicatos y organizaciones sociales esta radiografía social.

«Técnicamente, creemos que ya hemos salido de la crisis, otra cosa es el panorama social que ha dejado», ha asegurado Gustavo García, otro de los autores, quien ha advertido de que «la pobreza mantenida en el tiempo ha generado exclusión social, de la que es muy difícil salir».

Además, ha denunciado que el Gobierno ha desmontado las políticas sociales y creado un nuevo «modelo compasivo, en el que responden las familias, que poco a poco se están destruyendo».

«En el actual modelo de sociedad es inevitable la existencia de un importante sector instalado en la pobreza», concluye el informe, que lamenta que «las extremas desigualdades que se han alcanzado en España no sólo se van a mantener, sino que se incrementarán, de tal manera que subir en la escala social va a ser cada vez menos frecuente».