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Dos presuntos yihadistas, que según asegura el Ministerio del Interior, estaban listos para atentar en España, han sido detenidos este martes de madrugada en Ceuta por efectivos de la Policía Nacional.

La Comisaría General de Información de la Policía Nacional ha llevado cabo a partir de las cuatro de la madrugada una operación antiterrorista en la ciudad autónoma, que se ha saldado con la detención de estos dos presuntos yihadistas que, según la nota de Interior, «formaban parte de una célula plenamente preparada y dispuesta para atentar en el territorio nacional».

La investigación está siendo dirigida y coordinada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y el titular del Juzgado Central de Instrucción numero cinco, Pablo Ruz.

En la operación, que aún no ha terminado, los agentes están efectuando dos registros domiciliarios en Ceuta.

Estos arrestos son continuación del dispositivo llevado a cabo el pasado día 24 de enero, también coordinado por la Audiencia Nacional, en el que se detuvo a dos parejas de hermanos fuertemente radicalizados, adiestrados y dispuestos a cometer un atentado e inmolarse en el intento.

Farid Mohammed Al Lal y su hermano Mohammed y Anwar Alli Amzal y su hermano Rodouan -de nacionalidad española, origen marroquí y con edades comprendidas entre los 20 y los 39 años- fueron los cuatro arrestados entonces en Ceuta en la denominada operación Chacal.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, destacó tras aquellas detenciones, el paralelismo en los perfiles de los arrestados con los de los hermanos Kouachi, responsables ese mismo mes en París del atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo.

La del mes de enero fue la primera operación contra el yihadismo llevada a cabo en España en 2015, mientras que el pasado año habían sido arrestados 40 presuntos yihadistas, muchos de ellos gracias a la colaboración de Marruecos.

La diferencia con los arrestos de 2014 es que los seis presuntos yihadistas detenidos en lo que va de este año constituían una célula operativa dispuesta a atentar, según los investigadores, mientras que los del año pasado eran presuntos integrantes de células de captación de radicales para ser enviados a combatir a lugares en conflicto.