El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero (7d), el vicepresidente, Josér Miguel Pérez (6d), los presidentes de los cabildos de Fuerteventura, Mario Cabrera (3d), y Lanzarote Pedro San Ginés (4i), los conseros del Ejecutivo canario, senadores, diputados regionales y nacionales, alcaldes y otros cargos publicos en la foto de familia tras el acto institucional de la firma de la Declaración del 23-N en contra de las prospecciones petrolíferas. | Efe

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El presidente de Canarias, Paulino Rivero, ha advertido del riesgo de una «rebelión» del pueblo canario si el Gobierno de España «da la espalda» al «abuso» que ha supuesto la autorización de los prospecciones petrolíferas.

Así lo ha manifestado en el acto institucional del 23-N, día en el que estaba previsto celebrarse la consulta sobre los sondeos, y donde más 150 cargos públicos de diferentes instituciones han firmado la declaración en contra de las prospecciones.

En su discurso, el presidente dijo que la biodiversidad y la economía de Canarias se están viendo amenazados por una actividad que «pisotea» la voz de un pueblo y por intereses que «ni sienten ni quieren a esta tierra».

Paulino Rivero se mostró especialmente crítico con el Gobierno del Estado por defender el «interés particular» de una multinacional como Repsol, que esta semana ha iniciado unas prospecciones que, dijo, son una «agresión» a la voluntad de los canarios.

Asimismo, quiso dejar claro que el Gobierno de Canarias «seguirá luchando» para frenar este «abuso», e insistió en que «si se da la espalda a todo un pueblo, ese pueblo se rebelará contra ese abuso».

El acto institucional celebrado hoy en Las Palmas de Gran Canaria se suma al que tuvo lugar esta semana en la capital tinerfeña, donde representantes de la cultura humanística y científica de las islas también se adhirieron a la declaración del 23-N contra los sondeos.