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Javier Limón, el marido de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada por ébola, ha escrito una carta a su perro Excálibur, al cumplirse una semana de su sacrificio, para decirle que ha sido «un ejemplo para el mundo entero» y prometerle que «se hará justicia» por su muerte.

En la misiva, que publica «el diario.es» en un blog sobre derechos de animales, el marido de Teresa Romero se dirige a su perro en términos cariñosos y afirma: «acabaron contigo gente mala y sin sentimientos. Hicimos todo lo que pudimos y más para salvarte, pero al final no pudo ser».

«Mientras te escribo esta carta no paro de llorar, pero estoy muy orgulloso de ti porque has sido un ejemplo para el mundo entero, y no serás olvidado tan fácilmente», añade Javier Limón en su carta, que comienza asegurando a su perro: «donde quiera que estés sabes que los amitos siempre te llevarán en su corazón».

El marido de la auxiliar de enfermería le pide a su perro que le dé «fuerzas a la amita para que se ponga buena», de la misma forma que, asegura, se las ha dado a él para no venirse abajo «y seguir luchando».

«Aunque ya no estés con nosotros, te prometo que se hará justicia», concluye la carta de Limón a su mascota, que fue sacrificada el pasado día 8, después de que las autoridades sanitarias decidieran que no había más remedio que matar al animal para evitar cualquier posibilidad de contagio de ébola, enfermedad que padece su dueña.

El sacrificio de Excálibur despertó un fuerte rechazo social en el que muchas personas pidieron que no se llevase a cabo y que se sometiera al perro a cuarentena, lo que finalmente no se cumplió.

El pasado lunes dimitió Lucas Domínguez Rodríguez, director del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET)y responsable del operativo que sacrificó al perro de la auxiliar de enfermería, quien aún desconoce que Excálibur ha muerto y pregunta a menudo por él.