Concentración de trabajadores de Spanair en el aeropuerto de Son Sant Joan el 24 de febrero de 2012. | M. Joy

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El Juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona ha calificado como culpable el concurso de Spanair y ha condenado a su expresidente Ferran Soriano y a los miembros del consejo de administración a pagar solidariamente 10,8 millones de euros.

Además, la sentencia dada a conocer ayer declara la inhabilitación para la gestión de patrimonios ajenos durante 2 años a casi todos los consejeros, entre ellos al propio Soriano, a la empresa de la Generalitat Avançsa, como administrador de hecho de la empresa, a la sociedad Fira de Barcelona y a Inversions Turístiques i Comercials (Iticsa), filial de Turisme de Barcelona

Spanair cesó su actividad el 27 de enero de 2012, dejando en tierra a casi 23.000 pasajeros, y el 30 de enero presentó concurso de acreedores con un pasivo de 474 millones de euros.

La fiscalía acusó al consejo de retrasar la presentación del concurso cinco meses, pese a conocer que era insolvente, lo que agravó la situación de la aerolínea.

Acreditado

En las conclusiones de la sentencia, el juez considera acreditado que el consejo, con su conducta, «agravó la insolvencia de la concursada» por lo que califica el concurso de culpable.

La sentencia establece que los miembros del consejo de administración intervinieron de manera «directa» en el agravamiento de la insolvencia una vez que la entrada del socio industrial se demostró inviable y continuando con la gestión de la compañía.

Con ello, el juez determina que Ferran Soriano, Michael Balint Szucs, Fira de Barcelona, Miquel Martí, Jordi Bago, Josep Maria Benet, Inversiones Turistiques i Comercial (filial de Turismo de Barcelona), Josep Mateu, Catalana d'Iniciatives, que está en fase de liquidación, Benny Zakrisson y Avansça deben pagar 10,8 millones en concepto de déficit concursal.

El consejo de administración de Spanair discrepa de la sentencia y avanzó ayer que recurrirá la sentencia ante la Audiencia Provincial de Barcelona, por entender que actuó con la «diligencia debida».