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El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha considerado este sábado a su partido como el único que puede protagonizar el cambio que necesita España y, por ello, ha instado a sus dirigentes a combatir lo que ha denominado una «gran coalición de intereses» entre el PP y el populismo, en clara alusión a Podemos.

Sánchez ha advertido de esa coalición «entre los extremos» en su intervención ante el primer Comité Federal socialista que se celebra con él como secretario general y en el que ha anunciado oficialmente que se presentará a las primarias que el PSOE celebrará el próximo 26 de julio para ser candidato a la Presidencia del Gobierno.

El máximo representante socialista ha resaltado que su partido debe hacer frente a dos grandes ideas, la de la resignación y la del populismo, en alusión esta última a Podemos aunque en ningún momento de su intervención ha citado expresamente a esta fuerza política.

Para Sánchez, Rajoy es quien encarna la idea de la resignación, de que no se pueden cambiar las cosas, mientras que, ante el populismo, ha señalado que se trata de un proyecto que se construye sobre le descrédito del otro, sin aportar soluciones de futuro a la sociedad y con propuestas que generarían «frustración» a los más débiles y un pobre futuro para España.

«España se merece un futuro mejor y lo vamos a liderar nosotros, los socialistas», ha garantizado el líder de este partido, quien ha denunciado la «gran coalición de intereses que se está produciendo entre los extremos».

Una reflexión que ha desarrollado explicando que el PP «se frota las manos» ante el auge del populismo porque sabe que ante el «naufragio» de su proyecto, la única manera de perpetuarse es debilitar al PSOE.

«Nosotros, ni PP ni populismo. Partido Socialista Obrero Español», ha subrayado

Sánchez, que ha considerado al PSOE como «el mejor instrumento de cambio de la sociedad española», ha considerado que lo que España necesita no es un cambio de partido, sino de país.

Para liderarlo, ha oficializado que se presentará a las primarias socialistas a la Moncloa.

«Espero ser el próximo candidato a la Presidencia del Gobierno; quiero liderar el cambio en España», ha enfatizado insistiendo en encabezar una tarea de «oposición ciudadana».

Una oposición que, a su juicio, ya ha conseguido dos victorias: la posibilidad de que el Gobierno retire la «infame contrarreforma» de la ley del aborto y que no se vaya a llevar a cabo la reforma para la elección directa de alcaldes.

Sánchez se ha detenido en analizar la situación en Cataluña y ha reclamado a Rajoy «valentía» para afrontar el reto independentista poniendo en marcha una renovación del pacto constitucional «entre todos».

«Si hace eso, si el señor Rajoy es valiente, que no le quepa duda de que el PSOE estará a su lado», ha proclamado Sánchez.

Sobre la reforma constitucional que propone, ha apostado por afrontar todos los temas «sin exclusiones» y se ha mostrado convencido de que, tras ese nuevo pacto constitucional, saldrá una España más unida desde el punto de vista territorial, social y entre generaciones.

La reforma de la Constitución es uno de los tres pactos (los otros serán uno educativo y otro en materia energética) que ha anunciado que va a plantear próximamente al Gobierno y al resto de partidos.

Sánchez ha dedicado gran parte de su intervención a analizar la situación económica y reprochar a las políticas económicas del Gobierno que hayan provocado una mayor pobreza de los españoles.

Tras insistir en que además de una transición política, España necesita una transición económica que dé respuesta a su principal problema, el paro, ha opinado que sólo el PSOE puede llevarla a cabo ofreciendo una «economía de la igualdad» frente al «capitalismo de amiguetes de Rajoy, Aznar, Rato, Blesa y tantos otros».

En los próximos meses, el PSOE propondrá una alternativa a la reforma laboral y a la reforma fiscal del Gobierno, y defenderá crear un parque de viviendas social del denominado «banco malo» porque ha dicho que no se puede tolerar que mientras hay familias desahuciadas, el Estado, con los impuestos de todos, compre viviendas vacías a los bancos.

Pero ha garantizado que nunca hará propuestas de jubilación a los 60 años (como ha hecho Podemos) porque eso supone «quebrar el sistema público de pensiones».

Sánchez ha hecho otro llamamiento a sus dirigentes ante el PP y el populismo: «Vamos a combatir la política del miedo ofreciendo a los españoles un futuro de esperanza».

En su lucha contra la corrupción, se ha mostrado especialmente indignado con la que pueda haber en el PSOE.

«Esa es la peor de la corrupciones, la más odiosa; es un traición a los ciudadanos y al socialismo, y por eso no me va a temblar el pulso para echar a cualquier corrupto del PSOE», ha garantizado.

En ese contexto, ha apostado por aumentar las penas a los corruptos. «Que quien la hace, la pague y, además -ha precisado-, la pague con su patrimonio».