Vista de una de las numerosas ofrendas florales que instituciones y entidades llevan a cabo ante el monumento dedicado a Rafael de Casanova, conseller en cap de Barcelona durante el sitio de 1714, que luce una bandera independentista en su mano. | Efe

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Las proclamas a favor de la independencia han acompañado hoy la tradicional ofrenda floral al monumento a Rafael Casanova con motivo de la Diada, empañada en algunos momentos por incidentes aislados, a pesar del amplio cordón policial, y la tensión provocada por representantes de partidos de ultraderecha.

Aunque otros años esta ofrenda suponía el punto de partida a los actos del 11 de septiembre, en esta ocasión ha quedado insertada entre varios eventos con motivo del Tricentenario de la Guerra de Sucesión, como la ofrenda que realizó ayer el president Artur Mas en el Fossar de les Moreres, el acto institucional en la Llotja de Mar anoche o, esta mañana, el concierto de 300 violoncelos en el Born.

Ha sido justo tras ese concierto cuando Mas ha acudido, pasadas las nueve de la mañana, al monumento que recuerda al que fuera el 'conseller en cap' de Barcelona durante la derrota de 1714; ahí, acompañado de los consellers de su Govern, ha realizado la primera ofrenda floral, bajo las notas del himno de 'Els Segadors'.

Tras ellos, han acudido también una representación del Parlament, con su presidenta Núria de Gispert a la cabeza, además de todos los partidos catalanes con representación en la Cámara -a excepción de PPC, Ciutadans y la CUP-, entidades sociales, sindicatos o clubes deportivos como el Barça y el Espanyol, entre muchos otros.

Precisamente, el centrocampista azulgrana Xavi Hernández ha sido uno de los que más expectación ha generado entre asistentes y medios de comunicación, que hoy entremezclaban a prensa política y deportiva, pendientes de si el Barça podrá lucir la camiseta de la 'Senyera' en el partido de este fin de semana ante el Athletic Club.

Como ya ocurre desde años anteriores, el amplio cordón policial ha cerrado el paso de todas las calles cercanas y ha evitado que se agolparan cerca del monumento los grupos de ciudadanos y sindicatos de trabajadores que, en Diadas de otros tiempos, acostumbraban a recibir con abucheos a los distintos representantes políticos.

Pero eso no ha evitado que, conforme transcurría la mañana, se fueran acumulando alrededor del monumento cientos de personas que habían realizado ya su ofrenda, lo que ha acabado tiñendo la zona de banderas 'estelades' -una de ellas situada sobre la estatua de Rafael Casanova- y proclamas independentistas, que han ido ganando en decibelios con el paso del tiempo.

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Los gritos a favor de la independencia y de «poder votar» se han repetido así ofrenda tras ofrenda, incluso en voz de representantes de partidos como CiU, en cuya delegación no ha estado Josep Antoni Duran Lleida, que en cambio sí que ha encabezado la de Unió.

No obstante, el dispositivo policial no ha evitado momentos de tensión, como cuando un hombre, vestido completamente con uniforme militar de camuflaje, ha logrado llegar hasta el monumento -en una zona en la que había multitud de autoridades políticas- y ha quemado una 'estelada' y un pañuelo palestino, antes de ser desalojado por agentes de policía.

Fuentes de los Mossos han confirmado a Efe que dicha persona ha sido identificada, pero no detenida, y han asegurado que era un ciudadano no residente en Cataluña.

Unos problemas de seguridad que se han vivido también con las ofrendas que han realizado partidos de ultraderecha como Plataforma per Catalunya (PxC), Soluciona y Plataforma Democràtica per Catalunya (PDxC), esta última liderada por Josep Anglada, que ha exigido «su derecho a celebrar la Diada».

En el caso de PxC, muy abucheado, la banda musical no ha tocado el himno catalán durante su ofrenda, aduciendo que no habían seguido el protocolo y no se habían inscrito en el acto; los otros dos partidos de ultraderecha, por su parte, han sido rodeados por multitud asistentes, que les han increpado con gritos de «fachas» y «nazis» y cánticos de «independencia», lo que ha obligado a los Mossos a formar un cordón a su alrededor, sin que se hayan registrado incidentes mayores.

Unos momentos de tensión que han contrastado con los aplausos que han recibido colectivos de inmigrantes, como la plataforma 'Nova Ciutadania', con una representación de varios países latinoamericanos y del norte de África, o una decena de miembros de la entidad 'Pueblos Indígenas de Biafra', con banderas de ese país.

También la cultura catalana ha tenido su espacio, cuando se ha formado un 'castell' ante el monumento de Casanova o han aparecido también varios gigantes y cabezudos al ritmo de música tradicional catalana.