El chupinazo que ha lanzado el presidente de la Cruz Roja en Pamplona, Mikel Martínez, ha abierto a las doce del mediodía las fiestas de San Fermín. | Efe

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El chupinazo que ha lanzado el presidente de la Cruz Roja en Pamplona, Mikel Martínez, ha abierto a las doce del mediodía las fiestas de San Fermín, en las que la ciudad se convierte durante nueve días en una marea blanca y roja que arropa los encierros de los toros e inunda los conciertos musicales.

El acto del chupinazo, lanzado desde el balcón principal del ayuntamiento, se ha desarrollado sin lluvia, que paró de caer sobre Pamplona quince minutos antes, ni incidentes en la plaza consistorial, abarrotada de personas.

El cohete lo ha lanzado el máximo responsable en Pamplona de Cruz Roja, entidad que este año cumple 150 años y que fue la primera que se creó en España, con motivo de las guerras carlistas.

Martínez ha pronunciado desde el balcón, en castellano y vasco, el tradicional llamamiento a los pamploneses a entonar el «Gora San Fermín», que ha sido coreado desde la plaza y aledaños por miles de personas, tras lo cual ha lanzado el chupinazo que da inicio a las fiestas.

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Tras el de Martínez, concejales del consistorio e invitados han lanzado una veintena de cohetes, al tiempo que han comenzado a anudarse alrededor del cuello, siguiendo la tradición, el vistoso pañuelo rojo.

El lanzamiento del chupinazo se ha desarrollado sin incidentes como el ocurrido el pasado año, en el que por primera vez en la historia se retrasó el cohete veinte minutos, por el despliegue ante la fachada del ayuntamiento de una enorme ikurriña.

Este año, un grupo de personas congregado en la plaza se ha colocado bajo una ikurriña y pancartas que reclamaban el acercamiento de presos de ETA, acción que no ha ocasionado altercados.

El grupo de gaiteros de la localidad navarra de Estella ha salido minutos después del chupinazo desde el consistorio a la plaza para interpretar diversas piezas musicales populares y, en estos momentos, recorre varias calles del casco antiguo.

Pamplona no será la única ciudad que celebre los sanfermines, ya que también tienen su propio programa de actos festivos los hogares navarros y de Barcelona, Madrid, Vitoria, Logroño, Zaragoza, Bilbao, Burgos, Sevilla, Valladolid y Santander, al igual que los de París, Rosario, Mendoza y Bolívar, todos ellos en Argentina.